No corren buenos tiempos para Pebble, despide a un cuarto de su...

No corren buenos tiempos para Pebble, despide a un cuarto de su plantilla

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Pebble fue y es el estandarte de lo que páginas de crowdfunding como Kickstarter pueden conseguir. Lo que empezó como eso, como un proyecto que buscaba financiación se ha convertido en uno de los relojes inteligentes mejor valorado por los usuarios pero eso no es suficiente.

Con una propuesta discreta pero a la vez efectiva y abarcando iOS y Android, lo que le da casi toda la cuota del mercado smartphone, la compañía consiguió hacerse un hueco vendiendo más de un millón de smartwatches antes incluso de que llegase el boom de los mismos.

Pero con el boom también llegaron los peces gordos, marcas como Motorola, Samsung o Apple, y el pequeño tamaño de Pebble no parece haber sido suficiente para aguantar el temporal. Tal y como ha confirmado el CEO de la compañía, Eric Migicovsky, la compañía va a despedir a un 25 por ciento de su plantilla.

Pebble Time

Las cuentas no parecen cuadrar y a pesar de que la compañía ha recaudado en los últimos 8 meses 26 millones de dólares a los que hay que sumar la campaña en Kickstarter para su modelo Pebble Time estos no son suficientes y parece que en Silicon Valley son reacios a otorgar más financiación a la compañía.

No es fácil ser una compañía como Pebble en los tiempos que corren y en el segmento en el que está encuadrado. Los smartwatch no acaban de despegar y la presencia de los grandes fabricantes y su imagen de marca no ayuda a que Pebble pueda mantener sus niveles de ventas.

Aún así estos despidos no significan el cierre de la compañía ni mucho menos. Está preparando su salto a la India a través de Amazon y el objetigvo de la empresa según su CEO es centrarse en la salud y el fitness, campo con el que han empezado a jugar hace poco.

Habrá que ver cómo evoluciona la compañía y cuales son sus próximos movimientos para poder aclarar si esto es un momento puntual o si marca un punto de inflexión. Sería una pena que tuviera que echar el cierre el primero en llegar y sobre todo el primero en ofrecer un producto sensato.