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Cámara compacta Sony HX90, nuestro análisis

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Durante los últimos años hemos visto una reconversión en las compactas de gama media/alta, poco a poco las cámaras de este tipo vieron incrementados sus aumentos con el consiguiente aumento de tamaño, esto llevó a que algunos modelos se empezaron a dejar en el olvido por debido al aumento del volumen. Esta reconversión en un primer momento, tuvo otro cambio o una segunda fase, la “minituarización” de los modelos con este zoom hasta llegar a tamaños que podemos considerar de bolsillo. Como algunos de estos ejemplos tenemos modelos de muchas marcas, Canon con algunas SX, Panasonic con sus TZ y Sony con las HX y en especial con la que nos toca hoy, la Sony HX90.

Un buen diseño coronado por un gran visor electrónico

Esta nueva Sony HX90 ha sufrido un rediseño respecto a la generación anterior, la Sony HX60, bastante importante, un cambio de tamaño radical, una cámara mucho más compacta y ligera, que sigue siendo cómoda de usar, con un diseño muy en línea de las mejores cámaras compactas de Sony de los últimos años y con bastantes detalles a nivel de diseño interesantes. El primero el diseño general, el grip –ese pequeño resalte que nos ayuda a agarrar la cámara si eres diestro claro–, la hace cómoda de usar en general pese a tener un tamaño de bolsillo, la generación anterior no llevaba a ganarse ese “apellido”, y aquí lo tenemos sin sacrificar comodidad de uso, muy importante.

Sony HX90

El siguiente punto interesante es el dial, una pequeña rueda en la zona delantera del objetivo que nos permite modificar algunos parámetros, orientado fundamentalmente al enfoque manual y a la apertura del diafragma en los modos manuales, muy al estilo de los anillos de los objetivos en las réflex analógicas, por lo que es un pequeño guiño a aquellos usuarios que vienen de ese mundo y buscan años después volver a la fotografía con una compacta. Otro detalle que la suele valorar positivamente en este tipo de cámaras es la pantalla abatible para selfies, aunque esto es un poco a gustos.

El último gran elemento de diseño interesante, de hecho el apartado diferencial de esta Sony HX90 es el visor electrónico, poco a poco se empiezan a ver en esta gama media/alta de compactas, y aunque no sea algo que muchos usuarios pidan, puede servir como elemento de reclamo para aquellos fotógrafos que vengan del mundo analógico –otra vez ese rasgos que nos intenta acercar a las experiencias de las cámaras réflex– y vean en esto un elemento de cercanía a aquel uso de sus antiguas cámaras. Además en este caso el visor electrónico de la Sony HX90 es de calidad, ofrece un buen rendimiento y tiene un sensor de presencia bastante rápido y preciso. Si has probado algún visor electrónico, pero ya hace unos años que no tienes la posibilidad de ver ninguno en directo, la realidad es que el salto de calidad ha sido muy importante.

El estabilizador de imagen, el sello diferencial de Sony

Sony HX90

Además del sensor CMOS ExmorR de 18 megapíxeles con un tamaño de 1/1,7 pulgadas, el estabilizador óptico de imagen es el gran reclamo de Sony como marca de cámaras compactas, el fabricante japonés tiene muy controlado esto de los estabilizadores mecánicos y aquí en esta Sony HX90 tenemos un claro ejemplo de esto. ¿Qué es el estabilizador de imagen me preguntará algunos? Ahora lo intentaremos explicar de una manera clara y también aclarar para qué sirve en realidad, aunque con la incorporación de esta funcionalidad en los smartphones de gama alta supongo que muchos ya sabréis de que se trata.

Es un elemento interior de la cámara que de manera mecánica (también existe en versión digital, pero no se denomina óptico y tiene un rendimiento peor, algunas marcas los usan los dos a la vez) compensa el movimiento de nuestra mano. Esto nos aporta mejoras en el vídeo, provoca menos movimiento, y en las fotografías, compensando el movimiento durante el tiempo de captura de la imagen, nos permite que las fotografías no salgan movidas y así abrir durante más tiempo el diafragma y tener una mayor entrada de luz –como resumen de su funcionamiento–. Este elemento es fundamental en las tomas con mucho zoom, ya que un movimiento de un milímetro en la mano son unos pocos milímetros a un metro, pero son cien veces más a cien metros.

En la fotografía existe una regla para la velocidad de la captura en función al zoom con la que la realizamos, en este caso el estabilizador de imagen de la Sony HX90 nos permite reducir a casi la mitad este dato, si lo normal al zoom máximo de 720 mm sería hacer una foto a 1/800s para no tener este problema (conocido con trepidación en el argot fotográfico), pues con el estabilizador he conseguido fotografías con velocidades aproximadas a 1/250s con situaciones concretas, parándome a realizar la toma, y 1/400s sin ningún problema.

Rendimiento fotográfico correcto para la mayor parte de situaciones

Sony HX90

Si valoramos todo el rendimiento fotográfico de la Sony HX90, tenemos unos buenos valores de calidad de imagen, rango dinámico y nitidez para las sensibilidades más bajas de las que dispone, y unos valores aceptables en el cómputo general de la cámara. El ISO máximo que admite es 3200 ISO y ahí la cámara, y en 1600 ISO notamos algo parecido, pierde mucha nitidez, bastante rango dinámico, pero en especial lo peor es el filtro que de post-procesado que pasa la cámara para eliminar el ruido, bastante agresivo y que hace que algunas tomas sean bastante malas.

Es curioso, porque es posible que con las mismas situaciones si la cámara no pasara un filtro tan agresivo, aunque el ruido se viera más, las fotografías podrían llegar a quedar mejor. Algunos fabricantes se empeñan en eliminar el ruido a base de “empastar” las imágenes, y a veces controlar un poco el ruido a nivel cromático, y que tenga un aspecto más similar al grano analógico que al ruido de las cámaras compactas malas sería suficiente. Esto también se nota en los archivos JPEG que saca la cámara, no permitiendo trabajar con archivos sin compresión.

Conclusiones de la Sony HX90

Sony HX90

Como podemos ver esta Sony HX90 tiene unos puntos muy interesantes, el diseño es uno de sus valores más claros, con muchos aumentos en un tamaño pequeño y con un visor electrónico muy interesante, a nivel de calidad de imagen, la cámara nos dará unas buenas sensaciones para la mayor parte de las situaciones, aunque para los más exigentes esta cámara no responderá para las capturas más complicadas, en defintiva, es una buena cámara para viajar, aunque no para los amantes de la fotografía, ya que ahí es donde más flojea, para eso la propia Sony, y otros fabricantes, tiene otros modelos mejores. Dentro de las cosas que no me han gustado, aunque su rendimiento en general ha sido bueno, no me gusta que esta Sony HX90 no permita la grabación de las fotografías en formato RAW, si tienes los problemas que tienes con las fotografías a altas sensibilidades, quizás permitir esto, en una cámara de 400 euros, sea un buen movimiento.

En definitiva, la Sony HX90 es uno de los mejores modelos de su segmento para aquellos usuarios que busquen todo lo que tiene, dial en el objetivo, ayudas de enfoque, Wi-Fi, pantalla abatible, visor electrónico, tamaño pequeño, 30 aumentos, una buena calidad de vídeo y un gran estabilizador óptico de imagen. No será tu cámara si quieres formato RAW y te gustan las fotografías complicadas, grandes contrastes o fotos con poca luz entre otras.

3 Comentarios

  1. Pena no haber visto tu opinión antes de comprar la cámara. Es verdaderamente penoso el tratamiento que el programa da a las fotos. Sale ruido incluso a ISO 80. A partir de ISO 200 las fotos dan bastante pena…

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