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Lenovo K5, análisis con vídeo de un gran terminal asequible

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Vamos a empezar el análisis de este Lenovo K5 como casi siempre, hablando un poco de otras cosas que no son el terminal, seguramente muchos de vosotros ya conocéis el fabricante asiático por otras cosas, pero recordar para aquellos que no, que Lenovo es uno de los mayores fabricantes informáticos del mundo y que sus ventas en ordenadores hace unos años que superan a las del gigante HP, siendo actualmente el fabricante que más ordenador vende en el mundo. La empresa china también es conocida por haber comprado a IBM y Motorola, dos históricas en esto de la tecnología.

Ahora sí, con esta pequeña introducción de Lenovo, nos toca hablar del terminal al que hoy nos enfrentamos, el Lenovo K5, una de las apuestas más interesantes de la gama de entrada de Android. Con un diseño que no dejará indiferente a nadie, por dos razones, la primera es que no cuadra nada su parte posterior con la frontal, no tienen nada que ver. En la tapa trasera tenemos un acabado metálico mate –es un plástico recubierto con una capa fina metálica–, que le queda de maravilla, el mejor acabado “premium” de un terminal de menos de 200 euros.

Diseño bipolar, feo por delante, espectacular por detrás

 Lenovo K5

Sin embargo, por la parte delantera tenemos todo lo contrario, un aspecto low-cost, un acabado plasticoso, un marco que intenta imitar metal y la verdad es que no queda nada bien con ese acabado brillante, es como que las dos partes no quieren unirse, y no acaba de convencer en general el aspecto del terminal. La parte trasera era muy bonita, y esta tiene un claro aire a terminal “chino” con claro carácter económico –está claro que para tener un precio de 180 euros hay que recortar por algún lado–.

Por el resto del diseño, unos detalles que contar, la forma del Lenovo K5 es un poco mejorable, no es incómodo, ni excesivamente grande, pero sí que le sentarían bien unos pocos milímetros menos de grosor o un diseño más redondeado. A nivel de diseño, dos cosas que comentar, la ranura para cargar está situada en la parte superior, algo que no acabo de entender y el botón de desbloqueo está algo abajo y puedes llegar a confundirte al pulsarlo respecto al control de volumen, nada a lo que no te acabes de acostumbrar con unas semanas de uso.

Lenovo K5

Aspecto multimedia, lo mejor de su gama

Si el diseño ya era bastante bueno, donde destaca, y mucho este Lenovo K5 es en el aspecto multimedia, ahí saca pecho, situándose entre lo mejor de su gama en todos los apartados que podamos valorar. Empezando por la pantalla, lo cierto es que las primeras impresiones fueron espectaculares, una pantalla increíble, cuando te paras a mirar porqué te gusta tanto, notas que hay un poco de trampa, pero pese a eso, la calidad del panel IPS de 5 pulgadas que monta este Lenovo K5 es muy buena.

Tenemos una resolución que podía parecer corta –se queda en HD–, pero que es más que suficiente para esta gama, el panel tiene un brillo automático bastante alto y un brillo máximo suficiente, colores muy intensos, con una saturación bastante alta y unos ángulos de visión muy buenos. El único pero, es el tono amarillo de los blancos, aunque se puede retocar desde los ajustes, el modo de fábrica genera esa sensación de blancos “amarillentos”.

Lenovo K5

Siguiendo con el apartado multimedia, nos toca hablar del sonido, una de las grandes sorpresas de este Lenovo K5, con la firma de Dolby y el apellido Atmos, lo cierto es que el sonido es excelente, muy alto, muy claro, y con buena definición, eso sí, situado en la parte trasera, quizás su único problema. Una de las mejores experiencias que he tenido, no solo con esta gama, sino en general.

Para redondear el aspecto multimedia de sobresaliente, toca hablar de una cámara notable, es quizás el punto más débil de toda esta parte, pero aún así muy bien situada en su gama, con una cámara trasera de 13 megapíxeles, y una cámara delantera de 5 megapíxeles, quedamos bastante satisfechos con las experiencia general a nivel fotográfico que nos ha ofrecido este Lenovo K5.

Lenovo K5

Hablando de la cámara trasera tenemos unas buenas sensaciones globales, un enfoque bastante rápido y preciso, que se vuelve complicado en escenas con poco contraste, una calidad de imagen aceptable, como suele suceder en estas imágenes de tanta resolución, se ve mejor de lejos que de cerca y quizás otras cámaras de su gama con menos megapíxeles ofrecen una mayor calidad aunque sean más pequeñas. El rango dinámico y el control de ruido, son correctos.

La cámara delantera nos servirá para hacernos algún selfie –si es que es necesario claro–, pero no es ninguna maravilla. A nivel de software hemos encontrado una experiencia muy similar a la de otros fabricantes chinos, pero nos ha gustado, una aplicación más o menos cómoda de usar, mejorable evidentemente, con pocas funciones y con alguna pestaña rara para cambiar los ajustes, aunque no sea algo que se haga todos los días a todas horas.

Experiencia de uso, gran batería y buen rendimiento

Lenovo K5

Otro de los puntos destacados de este Lenovo K5 es su autonomía, está claro que los 2750 mAh que tienen su batería iba a dar una buena experiencia, pero ha sido mejor de lo esperado, algunos usuarios poco exigentes podrán llegar a los dos días de uso en un teléfono que tiene una eficiencia energética –consumo en reposo– muy bajo, una maravilla, y que en uso, gracias a su procesador Qualcomm y a su pantalla HD tiene un consumo bastante contenido.

Como ya hemos comentado contamos con un procesador de Qualcomm y 2 GB de RAM, esta combinación suele ser buena para tener una experiencia de usuario suficiente, y la verdad es que aquí tenemos una muy buena sensación en todo lo que hacemos, abrir aplicaciones de casi cualquier tipo, jugar, navegar, aplicaciones de GPS. En general la experiencia que nos ha ofrecido ha sido muy buena y no hemos notado tirones o problemas en el día a día con las aplicaciones más habituales –mensajería, redes sociales, etc…-

Lenovo K5

El único pero que he encontrado en este Lenovo K5 ha sido el Play Store, la verdad es que le cuesta mucho abrirlo, y moverse por él, en especial en el apartado de aplicaciones, a veces hacer una actualización se hace eterna, y es algo que llama bastante la atención, porque el resto de aplicaciones –e incluso juegos– tienen un funcionamiento más que correcto, sin envidiar nada a modelos más caros y supuestamente más potentes.

Otro pequeño problema, aunque esto es más a gustos, es la versión de Android, Android 5.1 Lollipop, no está muy desfasada, pero veremos si actualiza, esto puede llegar a ser un problema, pero lo que sí que lo es, al menos para mí, es la capa de personalización tan agresiva que usa Lenovo, habitual poniendo de todo en los portátiles, en este Lenovo K5, hace un poco más de lo mismo, la experiencia no se parece nada a Android stock, temas muy personalizados, sin box de aplicaciones y una barra de notificaciones muy retocada. Buena experiencia pero estética mejorable.

Conclusiones, el Lenovo K5 es compra recomendada

Lenovo K5

Creo que después de todo esto, queda bastante claro que este Lenovo K5 nos ha gustado bastante, si nos ponemos muy puntillosos, tiene detalles mejorables, el puerto Micro USB en la zona superior, un grosor algo alto –especialmente por unos bordes algo cuadrados–, una capa de personalización bastante agresiva y unos blancos un poco amarillos en la pantalla.

Pero si nos ponemos serios y valoramos por el otro lado, la realidad es que tenemos una pantalla excelente, un sonido casi único en esta gama, una buena cámara, una autonomía más que suficiente por muy exigente que seas y un diseño que en general, lo hace bastante bonito. Está claro que hay terminales con mejor casi todo, lo que me cuesta encontrar son terminales en su gama que mejoren alguno de los puntos de este Lenovo K5, me cuesta encontrar mejores pantallas, cámaras, autonomías, rendimiento… en 180 euros.

Lenovo K5

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