Solar Impulse 2, el avión solar que ha llegado a Sevilla desde...

Solar Impulse 2, el avión solar que ha llegado a Sevilla desde New York, en vídeo

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Nacido en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), el proyecto Solar Impulse busca poner en los cielos aviones que no utilizan combustible y se propulsan únicamente con energía solar.

Su último éxito aterriza con el Solar Impulse 2, una aeronave monoplaza fabricada casi en su totalidad con fibra de carbono, que ha logrado su objetivo: completar la vuelta al mundo sin hacer uso de combustible fósil.

El viaje comenzó en marzo de 2015, despegando desde Abu Dhabi, y terminará en esta misma ciudad. El vuelo desde New York hasta Sevilla forma parte de este paseo por los cielos de todo el mundo, que proclama alto y claro (sobre todo alto) que las tecnologías no contaminantes son el futuro.

Solar Impulse 2 puesta a punto

Tras un total de tres jornadas de viaje, el Solar Impulse 2 ha aterrizado en Sevilla acompañado de las primeras luces de este jueves 23 de junio. Al llegar a tierras sevillanas ha sido recibido por siete aviones de la Patrulla Águila, que han hecho su famosa demostración de destreza tiñendo el techo hispalense con estelas de colores que dibujaban las banderas de Suiza y España.

No se trata de un avión muy pequeño, la anchura del Solar Impulse 2 es mayor que la de un Boeing 747: su envergadura es de 72 metros. Pesa 2.300 kilos y está compuesto por 17.248 células solares que se despliegan sobre sus alas.

El Solar Impulse 2 almacena la energía solar que capta durante el día mediante cuatro baterías, cada una de ellas de 13,5 kilovatios, que son las encargadas de propulsar las hélices.

Solar Impulse 2 Sevilla Patrulla Aguila

Esta nave solar presenta una autonomía de vuelo ilimitada, puesto que lo único que la frena es la resistencia física dada por el cuerpo del piloto. Esta gran ventaja es gracias a que no emplea energías cuyas fuentes sean fósiles.

Solar Impulse trabaja para alcanzar sus metas de poner en el aire aviones que utilizan tecnologías limpias y sostenibles. La persona que encabeza el equipo de este proyecto es Bertrand Piccard, que además de doctor en medicina, es también explorador y piloto, y ha declarado sobre este vuelo lo siguiente:

“Cruzar el Atlántico es la diferencia entre el viejo mundo de la contaminación y el de las tecnologías que harán un mundo mejor”

Solar Impulse 2 palo selfie

Otro de los padres de este proyecto es el ingeniero y empresario André Borschberg, que por supuesto, también es piloto. Entre él y Piccard hacen turnos para pilotar el Solar Impulse 2 en su vuelta al mundo. Borschberg ha apuntado que lo único que notó fue algún problema en cuestiones de equilibrio, puesto que sólo podía permanecer sentado o tumbado. Su socio, Piccard afirma entusiasmado:

“La aventura empieza cada vez que salimos de nuestro entorno habitual para hacer algo nuevo y diferente”

Quién le iba a decir a Charles Lindbergh, el piloto que en 1927 cruzó el Atlántico a los mandos del “Spirit of St.Louis”, que un avión propulsado tan sólo con la energía del astro rey daría la vuelta al mundo.