Apple tendrá que devolver 13.000 millones de euros, según la sanción impuesta...

Apple tendrá que devolver 13.000 millones de euros, según la sanción impuesta por la Comisión Europea

0
Compartir

Apple se ha llevado un buen disgusto en Bruselas. La compañía de la manzana mordida ha sido acusada y sancionada por haberse beneficiado ilícitamente de un régimen fiscal favorable en Irlanda. La Comisión Europea ha desvelado la conclusión de la investigación que ha llevado a cabo desde 2014 y que demuestra que la firma de Cupertino pagó tan sólo el 1% de impuestos por los beneficios que obtuvo en el año 2003. Una tasa que incluso se redujo hasta un ridículo 0,005% en el año 2004.

Estas ventajas fiscales recibidas en Irlanda y que constituyen unas claras ayudas públicas ilegales, han sido el motivo por el que la Comisión Europea sanciona Apple y le impone una multa de 13.000 millones de euros. La compañía del iPhone deberá devolver a Irlanda la cantidad marcada por el Ejecutivo comunitario, puesto que concluye que el país del Leprechaun concedió ventajas fiscales ilegales a Apple, que le permitieron pagar unos impuestos sustancialmente inferiores que otras empresas.

Bruselas describe este hecho como un “trato selectivo” y es por ello que impone a Apple la mayor devolución fiscal de la historia. Una multa que representa casi el doble del beneficio mundial que obtuvo la compañía durante el último trimestre, así como una tercera parte de todas sus ventas en el mismo lapso de tiempo.

Tim Cook, actual director ejecutivo de Apple Inc.
Tim Cook, actual director ejecutivo de Apple Inc.

“Han reducido artificialmente la factura fiscal de Apple y queremos enviar un mensaje claro: los Estados no pueden dar ventajas fiscales a las empresas, da igual que sean grandes o pequeñas, extranjeras o europeas”, ha afirmado hoy Margrethe Vestager, comisaria de Competencia de la Comisión Europea.

Ahora el enfrentamiento pasará a la vía judicial, puesto que tanto Irlanda como la compañía que dirige Tim Cook han mostrado ya sus intenciones de recurrir la decisión de Bruselas. Apple ha declarado en un comunicado lo siguiente: “estamos confiados en que la medida será revocada”. Una afirmación que deja clara la sensación de tranquilidad que tiene la multinacional.

“Tendrá un profundo y dañino efecto en la inversión y la creación de empleo en Europa”. De este modo ha advertido Apple sobre los efectos que tendrá en el mercado europeo el desembolso de 13.000 millones de euros. Lo cierto es que las acciones de Apple ya están sufriendo las consecuencias de la cuantiosa multa con caídas que rozan el 2% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street. El banco de inversión de la multinacional americana, JP Morgan, cifra este varapalo en una cifra que llega hasta los 17.000 millones de euros.

Margrethe Vestager, de la Comisión Europea.
Margrethe Vestager, comisaria de Competencia de la Comisión Europea.

Por otro lado, Irlanda también se ha pronunciado para defender su sistema fiscal, que no ha quedado en buen lugar. Michael Noonan, ministro de Finanzas de dicho país, ha declarado que está “en profundo desacuerdo con la Comisión”, cuya decisión no les deja más opción que recurrir para defender la integridad de su sistema fiscal.

Esta sanción ha llegado seis días después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a raíz de las investigaciones contra compañías como Apple, Fiat o Starbucks, lanzara la acusación a Bruselas de actuar como “una autoridad fiscal supranacional”.

A esta acusación, la Comisión respondió contundente, alegando que no hará ninguna excepción con la multinacional de la manzana mordida y que las normas comunitarias dejan claro que no se deben conceder ventajas fiscales a una compañía sin que lo estén también disponibles para sus competidores.

Apple

Por su parte, Apple ha publicado una carta firmada por Tim Cook y que está especialmente dirigida a sus consumidores. En ella, se defiende de las acusaciones y muestran su firme decisión de no aceptar la sanción y recurrir, además de reafirmar su compromiso con Irlanda y su creencia en que “los hechos y los principios legales sobre los que se fundó la Unión Europea prevalecerán”.