Octobot, el primer robot blando y totalmente autónomo

Octobot, el primer robot blando y totalmente autónomo

0
Compartir

Cuando escuchamos la palabra “robot”, automáticamente nos vienen imágenes de aparatos antropomorfos con movimientos extraños que intentan imitar a los nuestros. La tecnología de la robótica ha evolucionado mucho durante los últimos años, estamos viendo cómo surgen autómatas con capacidades cada vez más avanzadas, tanto que incluso llegan a asustar.

En junio supimos que Sony está trabajando en el desarrollo de un robot capaz de crear lazos emocionales con las personas que, de lograrlo, constituiría una verdadera hazaña en este sector. Otra empresa que está haciendo auténticos descubrimientos en este ámbito es Boston Dynamics, que presentó a Spot Mini, un perro robótico cuanto menos “inquietante”.

El crecimiento del sector de la robótica ha llegado a tal punto que incluso la Comisión Europea está estudiando la propuesta presentada por la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, según la cual los robots pasarían a ser considerados “personas robóticas”.

robots evolucion

A principios de este mismo mes fue presentado en sociedad “Alter“, un nuevo robot japonés, cuya particularidad reside en su capacidad para crear sus propios movimientos. Y ahora recibimos otro autómata, pero distinto a todos los demás.

Octobot, el primer robot blando

Se trata de un autómata que escapa al actual concepto de robot compuesto por elementos físicos duros, de hecho, es justo lo contrario a esto. Un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard (Cambridge, Massachusetts) ha llevado a cabo el desarrollo de Octobot, cuyas características más destacables son que es totalmente autónomo y al mismo tiempo tiene un cuerpo blando.

Octobot robot blando

Tal y como recoge el sitio web Nature, este robot integra un producto químico que hace la función de combustible de monopropulsión, en este caso es peróxido de hidrógeno. La energía es liberada velozmente por este compuesto químico en forma de gas cálido, siguiendo la lógica de los microfluidos, y fluye por los tentáculos de Octobot.

El diseño de esta especie de “pulpo robótico” tiene una base neumática que se acciona con gas a presión y, según cuenta un miembro del equipo que lo ha desarrollado, “las fuentes de combustible de los robots blandos siempre han confiado en algún tipo de componente rígido, lo maravilloso del peróxido de hidrógeno es que una sola reacción entre esta sustancia y un catalizador como el platino nos permite sustituir las fuentes de energía rígidas”.

También te puede interesar | Los 5 puntos a resolver en la seguridad de los robots, las preocupaciones de Google

Octobot es en sí mismo un circuito microfluídico que puede dirigir el combustible a través de sus diferentes apartados para llegar a realizar movimientos concretos. El desarrollo de este robot blando da pie a la investigación en diversos campos, como puede ser su empleo para fines médicos, por ejemplo.

En el vídeo podéis conocer al detalle el proceso de fabricación de Octobot, así como su funcionamiento. De momento se trata sólo de una prueba, pero seguro que el desarrollo de este robot y su evolución con capacidades ampliadas puede llegar a ser de utilidad para distintos aspectos de la vida.