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Un Samsung Galaxy Note 7 de reemplazo causa la evacuación de un vuelo en Estados Unidos

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Samsung tiene una pesadilla llamada Galaxy Note 7. El final del verano no pone fin a esta fuente de problemas que supone pérdidas millonarias para la compañía surcoreana, además de una mácula en la imagen de la marca.

Las prisas por lanzar un nuevo integrante de la gama Note, tras el último y exitoso Note 5 (decidieron saltarse el 6 para igualarse al Galaxy S7 y al iPhone 7) dieron como resultado unos terminales con un grave fallo en sus baterías. Todo apunta a que Samsung no esperó a contar con un histórico de pruebas fiable como para garantizar el buen funcionamiento del phablet.

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El Note 7 llegó con ganas de comerse el mundo de los tope de gama Android, con unas especificaciones técnicas tan potentes como las del Galaxy S7, el terminal que ha arrasado en el mercado este año. Pero aterrizó con una característica que Samsung no había presentado en otro: la combinación del nuevo puerto USB Tipo-C con la tecnología de carga rápida.

Esta combinación y la mala elección de las baterías pueden ser los principales motivos por los que algunos Galaxy Note 7 se sobrecalientan y terminan incendiándose. En el enlace que os dejo a continuación encontraréis una explicación detallada del proceso que da pie a las explosiones de estos terminales.

Algunos Galaxy Note 7 explotan, ¿pero por qué? Te lo contamos

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Samsung procedió con la retirada de sus dispositivos defectusos tras numerosos casos de explosiones, como el de un hombre que vio cómo su Jeep Grand Cherokee quedaba completamente calcinado presuntamente por haber dejado cargando su Note 7 en el interior. El recall se hizo efectivo y hace apenas dos semanas la compañía comenzó a distribuir nuevos terminales que, en teoría, no deberían presentar estos problemas. Pero la pesadilla no ha terminado.

Nuevos Note 7, ¿mismos problemas?

Aunque Samsung ha tomado medidas, como cambiar el proveedor de baterías, lo cierto es que han seguido surgiendo casos de explosiones y la firma los ha catalogado como casos aislados que suelen darse con todos los productos. Incluso a mediados de septiembre tuvo lugar la primera demanda en USA contra este phablet maldito.

Pero llega un nuevo caso desde Estados Unidos que aumenta el escándalo y supone otro varapalo para la imagen de Samsung. El vuelo 944 de la compañía Southwest Airlines con destino Baltimore tuvo que cancelar su salida desde Louisville porque se detectó humo que provenía de un dispositivo Samsung.

Es lo que ha notificado un portavoz de la aerolínea, que aclara que no llegó a incendiarse ni a explotar, pero causó algunas quemaduras en la moqueta. El protocolo obligó a evacuar a los pasajeros que ya se encontraban a bordo del avión.

Imagen del dispositivo Samsung publicada en The Verge.
Imagen del dispositivo Samsung publicada en The Verge.

El detalle más llamativo llega desde The Verge que, tras haberse puesto en contacto con Brian Green – el propietario del dispositivo – confirma que se trataba de un Galaxy Note 7 adquirido el día 21 de septiembre. Esto significa que era uno de los nuevos Note 7 que Samsung puso a la venta después del recall.

Para más inri, Green aportó como prueba una fotografía tomada de la caja en la que venía el terminal. En ella se aprecia una de las marcas que Samsung emplea para garantizar que es uno de los Galaxy Note 7 de la nueva hornada, es decir, una señal para saber que no es uno de los defectuosos. Podéis ver la marca de la que os hablo en la siguiente imagen, es el cuadro negro situado a la derecha del nombre del modelo.

Prueba aportada por Green a The Verge.
Prueba aportada por Brian Green a The Verge.

Green ha explicado que en el momento de embarcar, el phablet contaba con cerca del 80% de carga. Lo apagó al escuchar el recordatorio que siempre emiten en los aviones para que los pasajeros desconecten sus aparatos electrónicos, y lo guardó en su bolsillo. Apenas unos segundos después, el Note 7 comenzó a desprender un humo que el propietario describe como “espeso y de color verde grisáceo”. En ese momento lo sacó del bolsillo y lo tiró al suelo del pasillo del avión.

En un principio, Samsung no hizo declaraciones sobre este caso, pero finalmente se pronunció para explicar que todavía no está confirmado si se trata de un Note 7 de reemplazo. Añadió que se ha puesto en contacto con Southwest Airlines para intentar recuperar el cadáver y dar comienzo con la investigación pertinente. En cualquier caso, podemos constatar que a Samsung todavía le quedan muchas horas de vuelo con sus terminales explosivos.

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