Atlas, el robot de Google, se deja ver haciendo equilibrios

Atlas, el robot de Google, se deja ver haciendo equilibrios

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El robot humanoide que comenzó su desarrollo con la empresa de robótica Boston Dynamics, y que ahora pertenece a Google, como consecuencia de la venta de la empresa a la compañía de Mountain View, sigue haciéndose más humano. Hasta ahora el robot de Google ha sido visto realizando tareas como caminar erguido, empujar puertas, caminar por la nieve e incluso mantener el equilibrio cuando recibe una patada.

Los logros de Atlas

Atlas empezó su evolución en 2013, encargado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, en cooperación con Boston Dynamics, empresa que posteriormente fue adquirida por Google. Por aquel entonces, sus propios creadores lo comparaban con un niño que se tropezaba constantemente.

En 2015, se presentó su segunda versión, que ya disponía de una batería en la espalda que le dotaba de autonomía, pero seguía lejos de ser lo que es hoy día.

A principios de este año, se presentó una nueva versión que podía operar en exteriores. Su forma de caminar había mejorado bastante, siendo capaz de caminar en terrenos variados, entre ellos la nieve. Contaba con sensores en todo el cuerpo para mantener el equilibrio y en la cabeza para evitar obstáculos.

La mejora que hoy nos ocupa no es de hardware, si no que se centra en el algoritmo que le hace caminar, lo que hace que no estemos hablando de una nueva versión, si no de una misma versión con más funcionalidad.

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Ahora también hace equilibrios

Uno de los principales problemas de los robots humanoides es la capacidad para mantener el balance y no desplomarse. El robot de Google sigue avanzando hacia su humanización y en este caso nos ha demostrado que ya es un auténtico equilibrista. Además, como podéis ver en el vídeo, sus gestos y su forma de andar son también muy humanas.

Esta habilidad, a priori, no tiene mucha utilidad, pero si la ponemos en un contexto de un terreno pedregoso y difícil, e incluso sobre ruinas, sobre todo si tenemos en cuenta que fue diseñado para misiones de búsqueda y rescate, se convierte en un importante avance.

La parte difícil no está en encontrar el punto de apoyo, pues Atlas es capaz incluso de mantener el equilibrio a la pata coja, si no encontrar el punto de apoyo para el segundo pie a la hora de dar el paso, dado que no precalcula donde debe ponerlo antes de lanzarse a dar el paso. Es por eso que necesita ayudarse de los brazos y las rodillas para reequilibrarse al recalcular sobre la marcha el paso, cual funambulista.

Para ello, el humanoide cuenta con 28 articulaciones hidráulicas y visión estéreo, lo que lo convierte, junto con el nuevo algoritmo, en uno de los robots más avanzados de la actualidad. Un avance muy interesante, que en el futuro podría ser útil en misiones de rescate y que nos sigue demostrando lo que son capaces de hacer los ingenieros.