Los diamantes que convierten residuos nucleares en baterías

Los diamantes que convierten residuos nucleares en baterías

0
Compartir

Hoy en día la energía nuclear supone un 11,5% de la electricidad mundial. Es una energía que no produce gases de efecto invernadero, pero que produce residuos muy peligrosos, que permanecen activos durante décadas y cuyo manejo supone muchos quebraderos de cabeza. A menudo, estos residuos acaban en cementerios nucleares, pero un grupo de científicos de la universidad de Bristol, dedicado al estudio del reciclaje de estos residuos, ha descubierto la manera de convertir miles de toneladas de residuos nucleares en baterías de diamantes artificiales. Estas baterías son capaces de generar una pequeña corriente eléctrica que duraría miles de años.

Reciclando residuos

Este equipo de científicos ha utilizado los residuos de las centrales nucleares más antiguas de Reino Unido. Entre estos residuos encontramos el grafito utilizado para mantener bajo control la fisión nuclear. Durante el proceso de fisión, el carbono del grafito pasa a ser un isótopo radioactivo, el famoso carbono-14. El equipo británico fabricó con él un diamante radioactivo. Las partículas beta de carbono-14 generan electrones al chocar con la red cristalina que forma el diamante.

Llegados a este punto, el problema es la radioactividad generada por el diamante. La solución que encontró el grupo de Bristol es utilizar otro diamante normal como recubrimiento de manera que aísla la radiación y que, como añadido, genera más electricidad.

diamante

TE PUEDE INTERESAR: Baterías de grafeno, ¿el futuro inmediato para mejorar nuestros teléfonos?

La batería

Esta batería no contamina ni emite ningún tipo de radiación, además de ser una sola pieza de gran dureza. Su duración depende de la duración del isótopo radioactivo del interior. Como probablemente sepas si eres aficionado a las películas o series de crímenes, el carbono-14 es generado por los seres vivos hasta que mueren. Es entonces cuando este empieza a descomponerse, lo que permite a los científicos datar, por ejemplo, fósiles de hace miles de años por la cantidad de carbono-14.

Podrás imaginarte ya, que si el carbono-14 es capaz de persistir en fósiles durante tanto tiempo, y la duración de la batería depende de este, esta batería durará miles de años. Los científicos de la universidad de Bristol han calculado que tras 5730 años, la batería aún estaría al 50% de carga.

TE INTERESARÁ: ¿Una batería móvil capaz de aguantar una semana sin recarga?

Pero no es oro todo lo que reluce, o en este caso, diamante. Esta batería genera una corriente muy débil, pero que sin embargo, aún podría tener utilidad en dispositivos que no necesiten baterías que proporcionen un voltaje muy alto y cuya sustitución sea complicada como marcapasos o sondas espaciales.

Si crees que tienes la idea perfecta para usar esa batería, puedes ayudar al equipo de la Universidad de Bristol a encontrar utilidades para sus baterías en redes sociales usando el hashtag #DiamondBatteries.