Suecia y Noruega tienen que importar basura

Suecia y Noruega tienen que importar basura

0
Compartir

Sí, has leído bien, estos dos países escandinavos se ven obligados a importar basura, pues sus modelos de reciclaje funcionan tan bien y son tan eficientes que no tienen suficientes residuos para producir energía. En la planta de Klemetsrud, en Oslo, el 12% de los residuos que utilizan son importados.

Esto no es ni más ni menos que el resultado del compromiso y el civismo de los habitantes Noruegos y Suecos y sus gobiernos para crear un sistema de reciclaje eficiente basado en clasificación y recolección de basura desde el domicilio.

El destino de la basura de Noruega

Parte de la basura recolectada se dedica a la producción de electricidad para las escuelas de Oslo y la calefacción de la mitad de la ciudad. Estas plantas ahora tienen más demanda de electricidad que residuos producen los Noruegos con lo que se ven obligados a importarla desde Inglaterra.

Noruega destaca por la producción de petroleo, sin embargo es uno de los pocos países capaces de, prácticamente, autoabastecerse con energías renovables. El cuidado del medio ambiente que lleva acabo Noruega es ejemplar, y la clave no es otra que la colaboración de sus habitantes.

cubos-reciclaje

TE INTERESARÁ: Finlandia podría prohibir el carbón antes de 2030

El reciclaje Sueco

En el caso de Suecia, el 99% de la basura producida se recicla, pero no se conforman con esto y ya trabajan para convertirse en el primer país del planeta que no produzca residuos. El destino de los residuos suecos es el mismo que en Noruega, la producción de electricidad.

El problema de Suecia es el mismo que el de Noruega, la demanda de electricidad es mayor que la producción de residuos, por lo que importan 700.000 toneladas de basura desde Italia y Reino Unido. De nuevo esto es posible gracias al compromiso ciudadano de los suecos.

La mitad de la basura que producimos en los hogares es susceptible de ser transformada en electricidad mediante su incineración. En Suecia y Noruega esta energía produce calor para abastecer de calefacción a alrededor de 810.000 hogares y electricidad a 250.000.

El compromiso por el reciclaje es tal que, a modo de camión de los helados americano, los camiones de recogida de basura de Helsinborg, Suecia, emiten música agradable para hacer del reciclaje una actividad entretenida.

Las empresas también colaboran

Por otra parte, no solo los ciudadanos y los gobiernos suecos y noruegos se implican para hacer sus países más verdes, sino que las grandes empresas que operan en el país también tienen planes para concienciar de lo bueno del reciclaje. En los McDonalds suecos puedes intercambiar 10 botellas de cerveza por una hamburguesa de queso y 40 por un Big Mac.

La empresa H&M acepta ropa usada a cambio de cupones descuento y la empresa Optibag ha desarrollado una máquina que separa las bolsas de residuos en las plantas de reciclaje. Los ciudadanos clasifican los residuos por bolsas en sus casas y la máquina separa las bolsas según su color.

Los logros de estos dos países en esta materia son impresionantes, pero no serían posible sin la predisposición de sus ciudadanos a colaborar para cuidar de la hermosa naturaleza que envuelve sus países y su propia salud. Sin duda a ello ha ayudado el esfuerzo de sus gobiernos en materia de educación y concienciación. ¿Crees que en España podremos alcanzar cifras similares en el futuro?