Uber hace caso omiso a la prohibición contra sus coches autónomos

Uber hace caso omiso a la prohibición contra sus coches autónomos

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Al igual que sucede con otras compañías centradas en el mundo del automóvil, Uber también quiere desarrollar sus propios vehículos autónomos. La cuestión es que la compañía dedicada al servicio de traslados se ha encontrado con un enemigo bastante importante, el Gobierno de California.

Debido a un problema de leyes y permisos, recientemente conocimos como el Gobierno de California obligaba a Uber a retirar sus coches de la vía pública. La sorpresa ha vuelto a llegar cuando la compañía no sólo no ha cumplido el mandato, sino que señala a las autoridades e insiste en que no incumple ninguna ley.

Protesta formal

A través de Engadget descubrimos el comunicado que ha hecho público Anthony Levandowski, en el que declara que “respetuosamente estamos en desacuerdo con la interpretación legal que hace el Departamento de California de Vehículos Motorizados, en particular con la idea de que Uber necesita un permiso de pruebas para poder circular sus coches autónomos en San Francisco”.

Coche autónomo Uber

La idea sobre la que se basa Uber para exponer su inocencia es que el hecho de que no sea necesario un conductor para manejar un vehículo autónomo es similar a cualquier otra ayuda tecnológica o electrónica que incorporan los coches actuales, es decir, que no es necesario ningún permiso adicional.

Lógicamente desde los estamentos oficiales opinan bastante diferente y ya han anunciado que están estudiando el reglamento y las leyes para aplicar las medidas legales oportunas. Se avecina tormenta en California.

Uber, más que acostumbrada

Que nadie espere que en Uber vayan a tirar la toalla fácilmente ni próximamente. Debido a sus orígenes e historia la firma está más que acostumbrada a las batallas legales y, sobretodo, a buscar resquicios en los reglamentos que le permitan salirse con la suya.

Si a todo esto le añadimos el presumible equipo de abogados profesionales, la batalla que nos espera puede ser bastante longeva. Al fin y al cabo, en el trasfondo de toda esta historia se sitúan los problemas de reglamentación que están acarreando los vehículos autónomos.

Uber y San Francisco

Y sinceramente, viendo el panorama, cada vez parece bastante más probable la idea de que a las autoridades les ha pillado el toro, los fabricantes han desarrollado en tiempo récord una tecnología que los mandatarios no han sabido o no han querido reglamentar a tiempo.