La fisura de la Antártida ha aumentado 10 kilómetros en 19 días

La fisura de la Antártida ha aumentado 10 kilómetros en 19 días

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El cambio climático es una preocupación para la mayoría de países y gobiernos del mundo, dado el impacto que este está teniendo actualmente en nuestro planeta aumentando la temperatura media del mismo, algo que podría provocar graves problemas en el futuro.

Aunque el movimiento de las placas de hielo de nuestro planeta es en sí un proceso natural que se repite cada ciertos años, en la comunidad científica muchos parecen tener claro que el calentamiento global está acelerando un proceso que habitualmente se produciría lentamente.

Ahora, como nos cuentan en Science Alert, un grupo de expertos del Reino Unido en investigación de la Antártida que forman parte del proyecto MIDAS, ha publica sus últimos hallazgos en relación a la fisura que durante años ha crecido creando lo que se conoce como la plataforma Larsen C.

La fisura ya alcanza los 175 kilómetros

Larsen C Antártida

Las imágenes de satélite revelan cómo esta fisura alcanza ya los 175 kilómetros, habiendo aumentado desde el día 1 de enero de 2017 un total de 10 kilómetros, lo que deja muy claro que es solo cuestión de tiempo que Larsen C acabe separándose del resto de la masa de hielo.

Esto provocaría la creación de uno de los mayores icebergs registrados en nuestra historia, y Adrian Luckman de la Universidad de Swansea opina que en los próximos meses podríamos tener noticias al respecto, aunque existe la posibilidad de que el proceso se ralentiza a partir de ahora.

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Lo que empezó como una pequeña fisura en el año 1960 se ha convertido en una gran brecha que experimentó un aumento en su crecimiento en el 2010, llegando a su punto de desarrollo más rápido en el año 2016 cuando se extendió 18 kilómetros en apenas unas semanas.

Si la fisura de la Antártida sigue la misma trayectoria, quedarían 100 kilómetros hasta la separación total. El problema es que resulta imposible calcular cuándo ocurrirá esto, aunque lo más preocupante es que su desprendimiento podría provocar un aumento en el flujo de los glaciares en la capa de hielo antártico, provocando aumentos en el nivel del mar.