Esta fibra artificial enviará todo tipo de señales al cerebro

Esta fibra artificial enviará todo tipo de señales al cerebro

0
Compartir

La ciencia, la medicina y la tecnología han sido capaces de trabajar de manera conjunta para conseguir crear todo tipo de implantes que pueden ser usados con objetivos muy diversos.

Hemos visto, por ejemplo, un brazo mecánico capaz de permitir a personas que han perdido uno de sus brazos, mover los dedos sin necesidad de someterse a cirugía. Otro uso lo podremos ver en un futuro cercano con los implantes oculares, es decir, veremos ojos biónicos capaces de curar la ceguera.

El cerebro sigue siendo uno de los mayores misterios de nuestro cuerpo. Ya han sido creados implantes cerebrales capaces incluso de lograr que una mujer completamente paralizada vuelva a comunicarse. Sin embargo, lo cierto es que aun no sabemos con total seguridad cómo funciona nuestro cerebro.

La evolución humana no se producirá como hasta ahora, es decir, no evolucionaremos según nuestro entorno o la competencia. El ser humano actual podrá elegir cómo cambiar y adaptarse a su entorno gracias a la tecnología.

Como ya hemos comentado, en los últimos años hemos visto la proliferación de todo tipo de implantes. Pero si queremos crear implantes cerebrales que mejoren nuestras capacidades o puedan llegar a curarnos, debemos desarrollar tecnologías que emulen el comportamiento de nuestro cerebro.

Una fibra capaz de transportar varios tipos de señales

Un grupo de científicos del MIT ha logrado un gran avance en este sentido. A través de una única fibra han conseguido transportar señales de varios tipos diferentes hasta hacerlas llegar al cerebro.

Dicha fibra tiene un grosor de 200 micrómetros, el mismo grosor que tiene un pelo humano, y puede transportar señales químicas, ópticas y eléctricas. Además, funciona en ambas direcciones, por lo que es lo más parecido a una interfaz para el cerebro que se ha creado nunca.

En las pruebas realizadas por los investigadores, las fibras fueron implantadas en el cerebro de ratones. Usando las fibras, inyectaron vectores virales, llamados opsinas. Las opsinas son sensibles a la luz, de modo que cuando los investigadores enviaron impulsos de luz a través de las fibras, las opsinas reaccionaron. Por otro lado, la actividad neuronal también fue registrada a través de las fibras.

De esta manera, demostraron que la fibra tiene capacidades ópticas, químicas y eléctricas. Esto ya era posible pero utilizando fibras distintas, nunca a través de una única fibra.

Esta fibra es igual de flexible y blanda que el cerebro. Esto permite que puedan estar implantadas en el cerebro durante más tiempo, evitando problemas como la rigidez.

Los investigadores están centrados en seguir con el desarrollo y la miniaturización de las fibras con el objetivo de usarlas para analizar y controlar varias partes del cerebro a la vez.

Estas fibras nos permitirán en un futuro crear todo tipo de implantes cerebrales que nos ayuden a comprender mejor el funcionamiento de nuestro cerebro.