Pixel XL, análisis del teléfono más ambicioso de Google

Pixel XL, análisis del teléfono más ambicioso de Google

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Como padre de Android, Google tiene un lugar privilegiado entre el amplio catálogo de dispositivos móviles que hacen uso de este sistema operativo. Sin embargo, echaba en falta una gama de productos de fabricación propia para no depender de otros.

Es por ello que en octubre del pasado año presentó la línea “Made by Google” para dar el salto definitivo y crear la primera página de su catálogo propio. Presentó artículos muy interesantes, como el dispositivo para el hogar inteligente Google Home, o su apuesta por la realidad virtual con las gafas y la plataforma Daydream View.

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Pero sin duda los protagonistas fueron sus dos teléfonos Pixel y Pixel XL, que suponen el adiós a la famosa familia Nexus en la que colaboraron en su momento LG, HTC, Samsung o Huawei. Estos dos terminales son los primeros en los que Google no ha contado con ninguna otra empresa para la fabricación, porque tanto el sistema operativo como el cuerpo están firmados por el gigante de Mountain View.

Lo “malo” de esto es que no se venden de forma internacional; su venta está localizada en los Estados Unidos (y algunos otros pocos mercados). Todavía no han aterrizado en nuestro mercado, y todo apunta a que aún tardarán bastante. Para ver cómo son los teléfonos de Google en acción, los compañeros de Urban Tecno han realizado el análisis en vídeo que encabeza este artículo. En concreto, se centran en el modelo mayor, el Pixel XL, del que tenéis sus especificaciones a continuación.

Google Pixel XL, especificaciones del gran teléfono de la compañía de la gran ge

El cuerpo fabricado en aluminio tiene unas dimensiones de 154,7 x 75,7 mm, y resulta bastante ligero, puesto que tiene un peso de 168 gramos y un grosor de 8,5 mm. Su diseño presenta una doble tonalidad en la cubierta trasera, que presenta una ligera curvatura a ambos lados. Es resistente al agua y al polvo (certificación IP53).

La pantalla AMOLED de 5,5 pulgadas tiene resolución Quad HD (de 1.440 x 2.560 píxeles), además de una densidad de 534 ppp y la inestimable protección de Corning Gorilla Glass 4. Ocupa el 71,22% del frontal, cuenta con sensor de luz y de proximidad, además de tratamientos oleofóbicos y para resistir arañazos. La tecnología AMOLED hace que presente un brillo más bajo que un buen panel IPS, pero brinda una excelente representación de colores.

En el apartado fotográfico, este modelo lleva una cámara de 12,3 Mpx en la espalda, con apertura de f/2.0, auto-enfoque láser y por detección de fase, además de doble flash LED y EIS. En el frontal cuenta con una cámara de 8 Mpx con apertura de f/2.4. De día, la respuesta fotográfica es de diez, con colores llamativos y una saturación muy buena. Además, su modo HDR+ automático va perfecto porque dejan de ser un problema el ruido y las zonas más oscuras.

En cuanto a la grabación de vídeo, aunque el Pixel XL carece de estabilizador óptico de imagen, sí que utiliza un estabilizador con el giroscopio para obtener resultados muy buenos. La calidad se acerca al nivel profesional, tanto en Full HD como en 4K.

En el interior de este terminal, encontramos un procesador Qualcomm Snapdragon 821 de 4 núcleos (hasta 2,15 GHz). Este SoC va en compañía de una memoria RAM de 4 GB y una capacidad de almacenamiento que puede ser de 32 GB o de 128 GB, que no puede ser ampliado porque no hay ranura para microSD.

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Todo ello funcionando con Android 7.1.1 Nougat, lo último de Google, que por supuesto no puede faltar en su teléfono más ambicioso. Un punto muy interesante de este terminal y de su hermano pequeño es que siempre contarán con la última versión del sistema operativo. Además, recientemente la compañía confirmó que el Pixel y el Pixel XL serán rooteables.

La batería de 3.450 mAh supone una mejora respecto a los Nexus, que era quizá uno de sus puntos débiles. El Pixel XL es capaz de aguantar 5 horas con la pantalla activa y sin utilizar su modo de ahorro de energía, algo que demuestra que Google ha hecho bien los deberes, sobre todo si tenemos en cuenta la gran resolución que tiene el panel. La autonomía aproximada oscila entre el día y medio y los dos días con un uso medio.

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