Coltán, el mineral tecnológico del presente, ¿y del futuro?

Coltán, el mineral tecnológico del presente, ¿y del futuro?

0
Compartir

Coge tu teléfono móvil, tu tablet u ordenador portátil. Quizás no lo sepas, pero la cantidad de materiales distintos que tu dispositivo tiene es increíble. Plásticos, litio, cobre, estaño e incluso oro forman parte de la gran mayoría de tecnología que utilizamos diariamente. Hoy quiero hablaros de la importancia de uno de esos materiales. Analizaremos el coltán y su curioso mundo. Un mundo de aleaciones, disputas y tecnología.

¿Qué es el coltán?

Sin meternos en tecnicismos que dan dolor de cabeza, estamos ante un mineral que combina en su interior la columbita y la tantalita. Es este último elemento, la tantalita, el que tiene valor en el mercado, ya que de él se extrae el tantalio. A mayor porcentaje de tantalio, habitualmente entre el 20% y el 40%, mayor valor tiene el mineral.

Usos habituales del coltán

Su utilización en aleaciones, debido a la resistencia que ofrece, está haciendo que su demanda no pare de crecer. Las turbinas de algunos aviones e incluso reactores nucleares dan fe de ello, aunque realmente la industria que tiene puesta su mirada en él es la tecnológica. Desde condensadores para equipos electrónicos, pasando por procesadores e incluso lentes para cámaras, no hay dispositivo que no lo tenga en mente a la hora de incluirlo entre sus componentes.

Extracción y abastecimiento futuro

Resulta complicado dar cifras exactas respecto a este mineral, ya que en Africa, concretamente en la República Democrática del Congo que es la mayor reserva del mismo, el contrabando y las guerras hacen muy difícil su cuantificación. De hecho, la contienda por controlar los yacimientos está siendo tan cruenta que las bajas superan a las que tuvieron lugar en la Segunda Guerra Mundial y han pasado la barrera de los 5,5 millones de muertos.

Los fallecimientos no solo se deben a la disputa entre clanes sino a la propia extracción. Es debido a lo primitivo de la misma y a la exposición a minerales con isótopos radioactivos por lo que muchos trabajadores están enfermando. Muchos otros paises están empezando a explotar minas de este material como pueden ser Brasil, Etiopía y China.

El futuro del coltán dependerá de la especulación de empresas tecnológicas que, al aumentar los precios del mineral, provocan un descenso importante en su demanda. Es en este punto donde entra un nuevo material descubierto hace escasamente unos años llamado grafeno. Superior en características al coltán, este compuesto cuenta con una alta dureza, flexibilidad y una asombrosa capacidad para autorrepararse.

Si bien es cierto que el grafito, de donde proviene el grafeno, es fácilmente extraíble, obtener grafeno resulta más complicado por el proceso industrial que requiere.

Te recomendamos: Gracias al grafeno podremos tener pantallas flexibles incluso en nuestra ropa

La conciencia sobre la tecnología

En definitiva, nadie repara en lo complicado que resulta, sobre todo en términos de recursos humanos, la fabricación de dispositivos que vemos constantemente alrededor nuestro. Quizás deberíamos reflexionar más a menudo que nuestro mundo de teléfonos inteligentes, televisiones 4K y portátiles ultrafinos esconde un submundo de ciencia, sudor y entramados que no podemos llegar a imaginar. La próxima vez que recibas un mensaje en tu smartphone piensa un sólo segundo en la suerte que tienes de estar al otro lado del espejo.