A alguien se le ocurrió convertir un Mini del 66 en un...

A alguien se le ocurrió convertir un Mini del 66 en un vehículo eléctrico

Lo hizo no inspirado en la tecnología de ese tiempo, sino impulsado por sus propias ideas

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Ciertamente no todas las personas hacen lo mismo al estar aburridos en su casa sin nada que hacer. En ocasiones la mente puede volar y ponerse a trabajar en muchas cosas. Tal es el caso de un hombre en Nueva Zelanda que, transformó un hermoso Mini original del año 1966 en un coche completamente eléctrico.

Lo hizo no inspirado en la tecnología de ese tiempo, sino impulsado por sus propias ideas, obviamente con el pasar de los años y los grandes avances de la tecnología ha podido mejorar dicha invención que fue creada por él mismo hace 20 años.

En el año 1998 Michael Laba, tuvo una increíble idea al decidir quitarle el motor de gasolina de 850cc a su Mini de primera generación, y cambiarlo por un motor eléctrico de corriente continua. El problema al que estuvo expuesto en aquella época, igual que en la actualidad era la batería. Las baterías de ácido plomo resultaban como la opción más adecuada, pero al mismo tiempo suponían una forma ineficaz de mover un automóvil. Por suerte, el Mini solo posee un peso 840 kg.

El motor de gasolina de cuatro cilindros de 850cc fue sustituido por un motor eléctrico de corriente continua y unos 100 amperios por hora de baterías de iones de litio. Para el creador de esta innovadora idea, Michael Laba, dijo que: “No puedo recordar cuál era el rango original, pero no era mucho con las baterías de ácido plomo”, en aquel entonces yo vivía en una colina empinada y eso exigía mucho a las baterías”.

Michael Laba, ha utilizado estos 20 años para seguir creando y mejorando su propia idea, según cuenta Laba compró el coche a un mecánico por tan solo 800 dólares, pero más que el precio lo que atrajo la atención de Laba fue su diseño ligero nada pesado, que era lo que realmente estaba buscando. Algunos de los cambios que ha hecho Laba al Mini, es la creación y fortalecimiento de la parte posterior de la batería, agregó además unas barras de seguridad en las puertas, manteniendo solo un peso de 840 Kg.

El Mini aún mantiene su transmisión manual de cuatro velocidades, con una caja de cambios estándar con el volante, y sin embrague. También posee una suspensión más moderna a la de los conos de goma originales que traía el automóvil, agregó además unos faros LED, pues según Laba estas luces son tres veces más brillantes y usan tres veces menos energía.

El Mini eléctrico cuenta actualmente con un alcance de 70 u 80 Kilómetros, Laba dice que el Mini toma alrededor de tres horas para recargar después de un “viaje normal a la ciudad”, pero para su creador la mejor parte es que le cuesta literalmente nada. “El auto ahora para mí es gratis, pero tuve que comprar toda la infraestructura”.

Michael Laba, se siente realmente orgulloso y feliz de “no pagar nada por sus viajes”, puede cargar el coche de forma gratuita ya que construyó una interfaz que carga el coche y se apaga de forma automática.