La web como ventana al mercado colaborativo

La web como ventana al mercado colaborativo

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La llegada, hace ya muchos años, de la tecnología al ciudadano corriente abrió tantas posibilidades como imaginación se pueda tener. La cultura colaborativa no es ninguna novedad, pero su utilización con la ayuda del acceso a Internet ha posibilitado que se convierta en una forma alternativa de concebir el capitalismo en un mundo dominado por gigantes con cotización bursátil.

Inicios de la colaboración online

Si bien la colaboración entre seres humanos como parte de intercambios de bienes o servicios es algo inherente a nuestra condición, las nuevas tecnologías han posibilitado un acercamiento entre los usuarios. La economía tradicional, aquella en la que existen multitud de intermediarios, está llegando a su fin. Quizás el mercado capitalista añejo no desaparezca, pero el futuro es colaborativo. Cuanta menos intermediación exista, mejor servicio o producto disfrutará el consumidor final.

La red de redes: colaboración 2.0

Hablando de productos, uno podría pensar que esta manera de generar riqueza es exclusiva del productor de sandías que lleva su fruta directamente a la ama de casa. El caso es que existen muchas áreas que se están explorando y explotando. El transporte entre particulares en vehículos privados, con el claro ejemplo de BlaBlaCar.

Si eres un viajero empedernido, seguro que has oído hablar de Airbnb, la web en la que compartir habitaciones o casa en cualquier lugar del mundo. ¿Tienes un móvil que quieres vender? Wallapop te pone en contacto con alguien que quiere comprártelo.

El ámbito de aplicación del mercado participativo abarca no sólo capitalismo puro, sino que se extiende a terrenos poco habituales. El mundo animal está de enhorabuena y también dispone de sus propias webs. Si no tienes dónde dejar a tu amigo cánido un día concreto y las residencias caninas no son lo tuyo, en Gudog proporcionan un enlace entre dueños y cuidadores para que estén lo más cómodos posible. Wikipedia, esa enciclopedia de uso y escritura común, es otro ejemplo de las virtudes del compartir.

Te recomendamos: Airbnb suma una función de búsqueda para viajeros de negocios.

Airbnb logo de aplicación

¿Hacia dónde va esta simbiosis humana?

Este nuevo modelo económico está permitiendo, y en el futuro crecerá de manera exponencial, la financiación entre particulares a través del crowfunding, para proyectos empresariales que, de la manera que se ha venido haciendo las últimas décadas, serían inviables económicamente. Esta es la verdadera razón de ser. Lo tuyo es mío. Lo mío es tuyo.

Porque está bien confiar en expertos taxistas, banqueros con corbata y gomina o adiestradores caninos, pero la sociedad la forman personas. Y lo que nos diferencia del resto de especies es establecer vínculos. Prefiero a un viajero charlatán, a mil personas apoyando mi proyecto y a una dueña de seis perros y tres gatos. El capitalismo 2.0 ya está disponible a golpe de click.

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