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Los videojuegos ayudan a ser mejor persona, según la UNESCO

Un documento de trabajo de un profesor canadiense pretende analizar cómo los juegos digitales pueden mejorar la empatía de las personas

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¿Pueden los videojuegos generar la empatía necesaria en las personas de manera tal que ayuden a otras? Ese ha sido uno de los puntos del trabajo de investigación realizado por Paul Darvasi para la UNESCO, dónde pretende analizar e investigar cómo los videojuegos pueden utilizarse para mejorar las cualidades de la gente.

Cómo los videojuegos pueden ser utilizados en la educación para la paz y la resolución de conflictos

Paul Darvasi es profesor del Royal St. George’s College de Toronto, Canadá, y es, además, diseñador de juegos educativos como The Ward Game y Blind Protocol, un Juego Alterno de Realidad (ARG) para instruir a estudiantes de la secundaria sobre privacidad y vigilancia.

Personas jugando videojuegos

Asimismo, ha elaborado un documento de trabajo para la UNESCO en el cual intenta abordar, desde una perspectiva única, la problemática sobre si los videojuegos podrían utilizarse en la resolución de conflictos y en la educación para la paz. Por esa razón, ha analizado varios juegos desarrollados por estudios independientes que buscan despertar ciertos debates en sus jugadores, como Papers Please, Peacemaker, 1979 Revolution: Black Friday y This War of Mine, entre otros.

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Así, tal y como lo indica el portal Xataka, el autor manifiesta que hay un gran potencial para mejorar la educación a través de juegos. También expone la necesidad de entender cómo se produce el proceso de aprendizaje en los juegos digitales y de qué manera puede medirse.

En efecto, persigue con el estudio la posibilidad de seguir analizando y estudiando la manera en que el auge de los videojuegos (últimamente relacionados al sector de los dispositivos móviles) puede ser el puntapié necesario para desarrollar juegos con mensajes positivos que ayuden a ser mejor a las personas.

Empatía a través de la interacción

La empatía puede ser descrita, en parte, como la capacidad de percibir lo que otra persona puede sentir e identificarse con ese sentimiento. Para Darvasi, muchos de los juegos analizados en la investigación tienen la cualidad importante de poder transmitir a los gamers ese tipo de capacidad, de manera tal que les permita ponerse en el lugar del otro.

Esto se debe, manifiesta el autor, debido a que los juegos digitales permiten al jugador obtener una perspectiva diferente a la suya. Además, sostiene que las tensiones pueden ser reducidas al animar a grupos hostiles a comprender mejor las vidas de sus enemigos u oponentes. Esto ayuda a humanizar al otro y recordar a todas las partes las cosas que pueden tener en común.

Niños jugando videojuegos

En otras palabras, los jugadores aprenden a descubrir dilemas morales complejos cuando se ven obligados a jugar ellos mismos y enfrentar las consecuencias. Incluso, como añade el investigador, algunos estudios han mostrado que la gente tiende a ver a los demás de forma más positiva cuando cooperan y juegan en el mismo equipo. Por desgracia, cuando hay grupos en conflicto, a menudo no quieren trabajar juntos o incluso verse cara a cara.

Los juegos ofrecen espacios virtuales donde la gente puede cooperar y llevar a cabo actividades significativas sin compartir, necesariamente, los mismos espacios físicos/geográficos. Pueden neutralizar las apariencias físicas o cualquier otro marcador que enfatice la diferencia. Puede ser un primer paso positivo hacia unir a la gente.

Los videojuegos que promueven soluciones pacíficas de los conflictos armados

Los juegos que Darvasi estudió tienen lugar en escenarios familiares a los juegos de acción, como las zonas de guerra. La diferencia es que lo colocan a uno en una posición de vulnerabilidad y no de poder. Por ejemplo, en Hush (juego que ocurre durante el genocidio ruandés de 1994) los jugadores deben ayudar a una mujer tutsi que mantiene a su hijo dormido cantándole canciones de cuna para no atraer la atención de una patrulla hutu.


Darvasi analizó también a 1979 Revolution: Black Friday, un juego de aventura ambientado en la Revolución Iraní. Los jugadores asumen el papel de Reza, un fotógrafo que documenta las protestas contra el Shah que se ve cada vez más envuelto en conflictos políticos.

En varias escenas, Reza, detenido en la notoria prisión de Evin en Teherán, debe decidir si cooperará con su interrogador. La elección de resistir o de colaborar determinará si su hermano, que también está encarcelado, sea torturado.

La perspectiva de los juegos comerciales

Darvasi afirma que no todos los títulos son igual de adecuados para su uso educativo, en relación a los juegos de carácter comercial y que tienden a ser mucho más violentos. Indudablemente, estos lanzamientos son los que terminan llegando de manera masiva a la mayoría del público.

El investigador acota que para que un juego pueda generar empatía en las personas, debe tener ciertas características que faciliten que los jugadores puedan trabajar en su capacidad empática y de resolución de conflictos. Sin embargo, también sostiene que lo más importante es el contexto.

Personas jugando videojuegos

Es decir, no utilizar el juego como algo separado de otras facetas del asunto que se quiere enseñar, o en el que se quiere trabajar. En consecuencia, el éxito en el uso del juego para un resultado productivo depende, principalmente, del contexto. Si hay objetivos de aprendizaje específicos, es importante contextualizar el juego con lecturas, vídeos, preguntas, debates.

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Finalmente, este profesor canadiense asegura que los videojuegos tienen mucho que enseñarnos sobre cómo mejorar la educación. Es importante comprender el proceso de enseñanza de los juegos digitales y la manera en que los jugadores pueden aplicar estos conceptos en la vida real.

Si los videojuegos se aplican en las aulas, y pueden ser importantes en la educación para la paz, entonces cuentan con la capacidad necesaria para mantener el interés de los estudiantes hacia ellos y animarlos a jugar estos títulos. Será la misión a seguir.

¿Qué pensáis? ¿Creéis que los videojuegos pueden tener la capacidad de generar empatía en las personas? ¿Podrán los juegos digitales hacernos mejores personas? ¿Conocéis algún título que encaje en este tipo de juegos? Compartidlo a través de los comentarios. Y no olvidéis seguirnos en Twitter y Facebook.

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