Inicio Actualidad El cyborg que oye los colores

El cyborg que oye los colores

0
Compartir

A mí me hablas de un cyborg y como mi mente es demasiado cinéfila, enseguida salta a visualizar imágenes de Terminator, Robocop o los replicantes de Blade Runner. En este caso no hablamos ni de ciencia ficción ni de humanos con esqueletos metálicos. Enseguida os presento a la primera persona con un implante cibernético que ha sido legalmente aceptada como cyborg.

Viven entre nosotros

Neil Harbisson, educado en Mataró aunque con nacionalidad inglesa debido a que nació en Londres, es un artista con un defecto visual llamado monocromatismo. Aquellos que lo padecen no pueden distinguir más espectros de color que el blanco y el negro. Su visión se limita a una escala de grises.

Es por ello que lleva implantado en su cerebro un dispositivo que le permite escuchar los colores. La diferencia con el resto de humanos es que Neil percibe todo el rango de color, desde el infrarrojo hasta el ultravioleta. Según sus propias declaraciones tiene previsto poder contemplar rayos gamma, X o microondas.

Una particularidad de su implante es que está conectado a internet. Esto le permite utilizar satélites y ver colores de fuera de nuestro planeta Tierra. Debido a nuestra limitada percepción, tanto en vista como en oído, nos perdemos multitud de frecuencias que están listas para que inventos como el del señor Harbisson las recojan.

Te recomendamos: Sony quiere convertirnos en cyborgs con una cámara en nuestros ojos

Sentidos mejorados

Creador de la Fundación Cyborg, apuesta por fomentar la creación de híbridos entre humanos y máquinas. Cada vez estamos más conectados con la tecnología que nos rodea. Es por eso que la fundación hará hincapié en los próximos años en potenciar los sentidos. Además, en su última renovación del pasaporte consiguió salir en la fotografía con su eyeborg, ese implante futurista, gracias a una ardua pelea burocrática.

De momento, tres sentidos son los que tienen en mente para empezar la era cibernética. Potenciación del oído, sobre todo para percibir sonidos por debajo de lo habitual. Implantación de la visión trasera, es decir, poder saber en cada momento qué está pasando detrás nuestro. Incorporar la sensibilidad electromagnética para, entre otras utilidades, conocer dónde se encuentra el Norte.

Interpretar la realidad

Resulta extraño hablar de colores extraterrestres y no llevar una camisa de fuerza en una habitación blanca y acolchada. La realidad no solamente supera a la ficción, sino que es una cuestión de captarla en toda su extensión. Puede que hoy veamos colores nítidos, pero quién sabe si el día de mañana podremos soñar con sentidos desarrollados por encima de lo que dicta la evolución humana. Si es cuestión de soñar, soñemos a lo grande. Por cierto, el próximo domingo 25 de junio, en MasterChef, podréis ver a Neil como invitado del programa.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here