El autobús que vino del futuro

El autobús que vino del futuro

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Admito que no utilizo tanto el transporte público como debería. Soy más de ir a por el pan en coche, que de ir acompañado de 30 personas en un autobús mientras, parada tras parada, el trasiego de personas convierte el medio automotor en una galería de gente aburrida, bostezando o escuchando música mirando al infinito. Pero claro, si me subes a un autobús como el que ha presentado Mercedes-Benz, todo cambia.

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Conductores que no conducen

Los autobuses autónomos llevan camino de tener un gran futuro en las grandes ciudades. La firma alemana ya presentó el año pasado en Ámsterdam su Future Bus, un vehículo semiautónomo en este caso, que hizo un recorrido de 20 kilómetros entre el aeropuerto de Ámsterdam y la ciudad de Haarlem. El conductor tiene como misión principal estar atento a la carretera y sólo intervenir en caso de situaciones específicas de regulación del tráfico. En el trayecto de prueba no tuvo que pisar ni el acelerador ni el freno durante la marcha.

Este autobús futurista utiliza un sistema de navegación por GPS denominado CityPilot. Mercedes-Benz ya tenía experiencia en este método de gestión autosuficiente en otro de sus productos estrella. Sus camiones, pioneros en la materia, están ya utilizando el llamado Highway Pilot, homologado en carreteras alemanas.

Suficiencia cibernética

Al igual que los coches de Tesla, también experimentando ahora con camiones, el sistema reconoce obstáculos, vehículos o peatones, en el camino. Interpreta las señales de tráfico y toma decisiones en consecuencia. Además, abre las puertas en las paradas y puede comunicarse con los semáforos para establecer un control del tráfico eficiente.

El objetivo de la empresa es sencillo: dotar a las ciudades, con poblaciones cada vez mayores, de una alternativa real al problema del tráfico. Es por ello que su sistema autónomo es prioritario para este transporte del mañana. Los carriles adaptados a estos vehículos, que ya se despliegan por muchas urbes internacionales, son otra de las piedras angulares del ambicioso proyecto de máquinas autónomas. En Alemania lo han denominado Bus Rapid Transit y define su concepto de transporte sostenible.

No te fíes de una máquina

Yo, por mi parte, sigo sin fiarme de mecanismos automáticos en cuanto a las cuatro ruedas motorizadas se refiere. Mi mente ha procesado de pequeña demasiados capítulos de Transformers y, más tarde, vio cómo un Terminator acababa con la raza humana. Esperaré pacientemente mi turno en la parada del autobús. Pero de aquel autobús pilotado o, más bien, conducido por un señor o señora que te dan los buenos días y el cambio del billete. Mis preferencias en vehículos autopropulsados se quedan aún en Optimus Prime.

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