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Automatización, ¿el fin del trabajo?

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Las máquinas se han hecho omnipresentes, tanto en nuestros entornos laborales como en nuestra vida diaria, y eso es un proceso difícilmente reversible.

La tecnología cada vez copa más áreas laborales: desde las máquinas que permiten realizar todo el proceso de compra en los supermercados, y que poco a poco van reemplazando a las cajeras, hasta las máquinas en los peajes de las autopistas.

Un caso extremo, puede ser el de Japón, que por la falta de trabajadores en su sistema productivo y el envejecimiento de la población, ha decido sustituir la mano de obra humana por robots. Son muchos los agoreros que plantean que, en poco tiempo, un amplísimo porcentaje de los trabajos que desempeñamos los humanos, simplemente dejarán de existir, sustituidos por tecnología y robots.

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Sin embargo, los más optimistas, ven en la tecnología un auxilio, para que muchos trabajadores, dejen de desempeñar labores repetitivas y de poco valor añadido, para poder engrosar un mundo con trabajos más cualificados.

Los datos no mienten

Todas las estadísticas coinciden: un buen número de los empleos que existen a día de hoy, en un futuro próximo, estarán en vías de extinción.

En lo que ya no coinciden tanto esos estudios es, en determinar el porcentaje de los mismos que se extinguirán, estimándolo en una horquilla entre el 12% y el 42%.

De hecho, ya en muchas áreas, los robots son mayoritarios, como es el caso de la industria del automóvil, gasolineras, o en determinadas actividades de logística. Lo que todavía se encuentra en estado embrionario, son los humanoides que nos puedan sustituir como dependientes de una tienda, o en atención al cliente, aunque todo indica que en pocos años, serán una realidad.

Trabajos muy básicos y repetitivos

Por el momento, la mayor parte de la masa laboral puede estar tranquila: los robots y la tecnología, al menos a día de hoy, solo está sustituyendo a los humanos, en trabajos muy básicos y repetitivos.

Para que os hagáis una idea, estamos hablando de cobrar una compra, expender gasolina y cobrarla, o en recepción de solicitudes en empresa y organismos públicos.

Otro trabajo que se podría «subcontratar» a robots, es el de la seguridad, de hecho, Microsoft ya utiliza robots de seguridad para vigilar sus instalaciones, aunque todavía no han sustituido completamente a los humanos. La tecnología no ha llegado todavía a los empleos, que requieren formación superior, aunque, la sustitución, podría ser, también, una realidad en pocos años.

Opiniones encontradas

Aunque entre los trabajadores, sobre todo los menos cualificados, se eleva un clamor de protesta, cada vez que se ve que un nuevo sector productivo es colonizado por la automatización, eso no es malo, necesariamente.

En primer lugar, son muchos los clientes, en el caso de supermercados y grandes superficies, que tienen máquinas de cobro, los que se niegan a utilizarlas.

Entre los motivos, se encuentra una conciencia socio política, que se niega a que los empleos humanos, sean eliminados por la tecnología. Y eso a pesar de que ya hay dipositivos, como Hiku, que permite ir al supermercado, escanear los productos que queremos comprar y que el supermercado nos los lleve a casa.

Otra de las razones, más egoísta, es que ciertos clientes, prefieren que el que interactué con ellos sea un humano, con el cual es más fácil comunicarse, en caso de que haya algún problema.

En esos casos, el o la dependienta, pueda solucionar rápidamente la incidencia, algo que puede ser tedioso y extenderse en el tiempo, si se trata de la propia maquina la que tiene que solucionar el problema. Por otro lado, y en el propio proceso de compra, los clientes ven con buenos ojos, que sea una persona la que les acompaña durante todo el camino, desde que preguntan por un producto, hasta que les cobran en la caja del establecimiento.

Inclusive, entre el personal de las grandes superficies, donde la tecnología podría ser calificada como «el enemigo», la automatización hasta tiene buena fama.

Muchos trabajadores a favor de la automatización

Muchos de los dependientes de gran superficie, valoran que, gracias a las nuevas tecnologías, se agiliza el trabajo, sus labores no son tan repetitivas, y les permite tener un control más completo sobre sus funciones.

Sin embargo, la idea que hay asentada en muchos sectores, es que las ventajas de la tecnología, para los intereses de los trabajadores, dependen del tamaño de la empresa.

Si es una gran compañía, la tecnología aligera el trabajo, pero si la empresa es pequeña, lo que se producirá es una sustitución del empleo humano por máquinas. De hecho, son también muchos los empleados que consideran, que por la especificidad de su trabajo, tendrán que pasar décadas antes de que una máquina los sustituya, lo cual no deja de ser una opinión muy optimista.

A día de hoy, salvo honrosas excepciones, son más los trabajadores que consideran la tecnología como un auxilio, que como una amenaza, que acabará con sus puestos de trabajo en un futuro no muy lejano.

El trabajo de administración y en la Administración, en peligro

Donde también se está notando que, la tecnología se puede convertir en una auténtica «espada de Damocles», es en el trabajo administrativo, específicamente el que se desarrolla en la Administración Pública, en todos sus ámbitos.

Muchos de los empleos, en las Administraciones Públicas, y de administración en empresas, se limitan, cada vez más, a introducir datos en un sistema informático.

Posteriormente, las computadoras se encargan, a partir de la información que ha sido suministrada, por un empleado o empleados humanos, de ofrecer unos resultados. Entre esos trabajos automatizados ya cabe todo: generar documentos de pago, gestionar la presentación y archivo de todo tipo de facturas, o emitir certificados, como el de empadronamiento.

En casi lo único, que todavía no se ha llegado a la automatización, es a la atención al público, que todavía hace necesaria la intervención humana.

Los empleos muchas veces no desaparecen, sino que cambian

Lo primero, un argumento para desmontar las teorías de los más agoreros: las diversas revoluciones tecnológicas, que se han sucedido en el mundo, y ya ha habido unas cuantas, incluida internet, no han acabado con el empleo.

A lo más, estas revoluciones lo que han cambiado, es el modo de trabajar, un modo al que se han tenido que acostumbrar los trabajadores, si querían mantener sus puestos de trabajo.

De todos modos, también ha habido otro tipo de condicionantes, además de la tecnología, que han provocado, una importante pérdida de masa laboral, en determinados sectores productivos. Una de estas razones, ha sido las deslocalizaciones, muchas de ellas llevadas a cabo en países en vías de desarrollo, donde los sueldos son mucho más bajos que en los países del primer mundo.

En esos países, en vías de desarrollo, o directamente subdesarrollados, sus condiciones laborales, o son mucho más precarias que en los países desarrollados o directamente no existen.

Entonces, ¿cuáles serán los empleos del futuro?

Perdida la batalla ante las máquinas en muchos sectores, – una máquina hace muchos trabajos de una manera más rápida y más exacta –, los humanos todavía tenemos muchas bazas que poder jugar.

Entre los empleos que, al menos en las próximas dos décadas, no podrán ser sustituidos por tecnología, se encuentran una enorme cantidad de ocupaciones, donde se exigen altos niveles de creatividad y de inteligencia social.

La educación, en este caso tecnológica, será inexcusable, para poder acceder a un puesto de trabajo, inclusive a aquellos de más baja cualificación laboral.

Por tanto, la formación tecnológica, será obligatoria para lograr puestos de baja, media y alta cualificación profesional, es decir, casi todos. Además, que nadie toque arrebato, porque muchos de los nuevos puestos de trabajo, no serán sino un reemplazo de los que se desempeñan ahora mismo, eso sí, con sus labores aligeradas por mor de la tecnología.

La demografía dictará las áreas laborales de alta demanda

Un hecho evidente, del que llevan décadas advirtiendo los demógrafos, es que, en la mayoría de los países desarrollados, la población estará muy envejecida.

Estos ciudadanos añosos, la mayoría, demandarán una serie de servicios, que serán los sectores de expansión laboral: médicos y enfermeros especializados en geriatría y empleados administrativos

De hecho, en cirugía, y esto afecta sobre todo a los mayores, ya se están utilizando la tecnología de la Realidad Aumentada, para desarrollar determinadas operaciones quirúrgicas, como la laparoscopia Por todo ello, el sector socio sanitario, será un buen caladero de empleos, directos, como los que ya hemos citado, e indirectos, como es el caso de las farmacéuticas.

También vivirán un renacimiento, todas aquellas áreas laborales que tengan como objeto el facilitar la vida a los ancianos, como pueda ser el personal de residencias de mayores.

Otro de los sectores que estarán en auge, serán los que tienen que ver con la cultura: cine, teatro, publicaciones escritas de todo tipo, servicios de televisión bajo demanda o servicios educativos.

¿Preocupado por el empleo? ¿Quieres saber cuáles son y serán las profesiones con más futuro? Aprende más sobre estos temas vitales en Voltaico y en el resto de blogs de Difoosion.

Fuente: El Diario / BBC Mundo

Imagen: Michel Curi / John Lloyd / Grand Canyon National Park / Steve Jurvetson / Hamza Butt / Paullen Osse / Aaron Bauer / Frank Kovalchek / Marcin Wichary / kentonward / U.S. Departament of Agriculture / Wikipedia / Travis Wise / Heather Cowper / Tom Baulgs / Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba

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