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A Hyperloop ya le ha salido competencia

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Sin haberse desarrollado siquiera el primer sistema totalmente operativo de Hyperloop, ya le ha salido competencia, un competidor que se escribe en pictogramas chinos.

China ha anunciado, que va a desarrollar un sistema de transporte subterráneo, con ciertas similitudes con los trenes bala japoneses, que podría superar la velocidad del sonido.

Conociendo al emprendedor sudafricano Elon Musk, que lidera el proyecto Hyperloop, la competencia china no va a ser sino un acicate, para desarrollar un Hyperloop más veloz y con una tecnología más avanzada. De hecho, Hyperloop acaba de abrir su primera gran factoría en la ciudad de Las Vegas en el Estado de Nevada, donde va a fabricar las cápsulas de transporte de pasajeros.

Un proyecto chino que pretende superar a Hyperloop

Bautizado con el nombre de T – Flight, se trata de una iniciativa del gobierno chino, y tiene como objetivo ser el primer sistema de transporte terrestre, que pueda viajar a la velocidad del sonido.

El proyecto se convierte así en una competencia directa para Hyperloop, el último proyecto del visionario sudafricano Elon Musk.

Mientras que las últimas pruebas de Hyperloop, permiten viajar, bajo tierra, a 423 kilómetros por hora, T – Flight aspira hacerlo a 4.000 kilómetros por hora. Sin embargo, el objetivo real de Hyperloop, es poder llegar a unas velocidades de 1.200 kilómetros por hora, pero con unas velocidades g bajísimas, entorno a los 0,5 g, una minucia, si se entiende que, al estornudar, generamos ya una velocidad de 2,9 g.

Un proyecto de tren supersónico

Por ahora, salvo por las declaraciones del gobierno chino, de que el proyecto ya se ha puesto en marcha, todo se encuentra envuelto en un halo de misterio.

Lo poco que se sabe es que, se trata de un tubo supersónico, donde las unidades de transporte llegarán a desarrollar velocidades en torno a los 4.000 kilómetros por hora.

De cualquier modo, y dentro del país que gobierna Xi Ping, ya se han alzado voces cualificadas que son muy críticas, con la posibilidad del desarrollo del proyecto.

Una de estas salvedades, tiene que ver con la fisiología humana, máxime cuando un cuerpo humano, no puede soportar la aceleración que se produce, a esas velocidades supersónicas.

Pocas diferencias con Hyperloop

Es la Agencia Aeroespacial China (CASIC), la encargada de hacer viable el proyecto y, de lo que se sabe, las cápsulas de transporte viajarían por un tubo de vacío – denominado Maglev –, similar a Hyperloop.

Por los detalles que se han filtrado, del proyecto asiático, en cuanto a sus bases científicas y tecnologías, será muy parecido a Hyperloop.

Tanto Hyperloop como T – Flight, podrán alcanzar velocidades fabulosas, eliminando el aire que corre por el tubo, y donde las cápsulas se impulsarían por motores eléctricos lineales. Dichos impulsores, lo que lograrán es la generación de campos magnéticos, que impulsarían las cápsulas, mientras estas están sustentadas, en todo momento, sin contacto con las paredes del tubo.

Actualmente ambos proyectos son inviables económicamente

Otro aspecto en el que ambos proyectos coinciden, es que nadie ha demostrado que vayan a ser viables económicamente, probablemente debido, a lo incipiente de ambos proyectos.

Las previsiones de Hyperloop, que todavía no se han demostrado, son que con la masiva afluencia de público, el proyecto solo sería viable con unos precios por viaje de entre 20 y 25 dólares por persona.

En el caso de T – Flight, ni siquiera se han realizado estudios de viabilidad económica, a lo cual se suma el desinterés del principal motor económico del país que gobernó Mao, la pujante clase media. Los chinos con unos ingresos medios, que son actualmente el motor del país, no es probable que vean, la ventaja inmediata, de poder viajar a la velocidad del sonido, por medio de T – Flight.

CASIC prevé desarrollar por fases el T – Flight

Todo parece indicar, que la Agencia Aeroespacial China, tiene la intención no desarrollar el proyecto en una única fase: en una etapa inicial, se pretende que T – Flight pueda desarrollar velocidades cercanas a los 1.000 kilómetros por hora.

En una fase posterior, T – Flight uniría las ciudades de Pekín, Shanghái, Chengdu, Guangzhou y Wuhan, alcanzando velocidades de 2.000 kilómetros a la hora.

A esas velocidades, un trayecto tipo, entre la capital de la República Popular China y Wuhan, se recorrería en poco más de 30 minutos, lo que supondrá toda una revolución en las comunicaciones terrestres.

Un proyecto lleno de lagunas

Lo cierto es, que a día de hoy, y salvo informaciones que llegan con cuentagotas, nadie sabe a ciencia cierta cuando se plasmará T – Flight en la realidad, ni el coste económico que tendrá o cómo se construirá.

De lo poco que se sabe sobre esos aspectos, conocemos que será necesario el desarrollo de alrededor de 200 patentes, y que será obligatorio el concurso de empresas extranjeras.

Esas corporaciones, serán las encargadas de proveer tecnologías que no existen en el país donde se inventó la pólvora, con lo que además, la República Popular China, logrará una importante cantidad de transferencias de tecnología. Quizás, incluso se puedan auxiliar del proyecto que se desarrolla actualmente en Suecia, y donde los camiones de transporte avanzan conectados a una catenaria eléctrica, como si de trenes se tratasen.

La lentitud de proyectos similares

Quizás proyectos similares, desarrollados en China, nos puedan dar un índice de en cuanto tiempo puede estar operativo T – Flight.

En el caso del tren bala chino, se necesitaron seis años para que, el «caballo de hierro» llegase a 350 kilómetros de velocidad.

En la actualidad, y después de que un accidente ferroviario segase la vida de 40 personas, se estableció como velocidad de crucero los 300 kilómetros por hora, que ahora se han vuelto a superar.

Una opinión pública poco favorable al T – Flight

Tal como recogen varios medios chinos, los habitantes del país más poblado del mundo, tienen otras preocupaciones al margen de T – Flight, y piensan que el gobierno debería de preocuparse de necesidades más acuciantes para la ciudadanía.

Entre esos problemas, a los que China no ha dado solución, se encuentran la contaminación en las grandes ciudades, o el tráfico perpetuo que ha ocupado las calles de las megalópolis chinas.

A pesar de ello, se debe de reconocer que China lleva años realizando esfuerzos evidentes por luchar contra la contaminación, y mejorar su medio ambiente, por ejemplo, potenciando las «energías limpias».

T – Flight tiene una clara vocación internacional

El sistema de transporte supersónico y subterráneo, nace con una marcada vocación internacional, y las autoridades chinas tienen la intención de exportarlo a otros países asiáticos, que se encuentran dentro de su área de influencia.

Con la comercialización, de este novedoso sistema de transporte, el país de la Gran Muralla prevé recaudar alrededor de 115.000 millones de dólares, que podría invertir en mejorar parte de sus infraestructuras.

Esa importante cantidad de dinero, se invertirá en nuevas centrales nucleares, autovías y líneas férreas, de las que dispondrá, el país que muchos han definido como una «dictadura de mercado».

El tren bala chino, eso sí es una realidad

Dejando de lado proyectos, todavía virtuales, como Hyperloop o T – Fligh, y centrándonos en realidades, como el tren bala chino, durante el pasado mes de agosto, se volvió a lograr una velocidad cercana a los 400 kilómetros por hora.

El que ha logrado la hazaña, ha sido un modelo tren bala de nueva generación, que ha sido bautizado como Fuxing, y que logró ese récord de velocidad en un trayecto entre las metrópolis chinas de Pekín y Shanghái.

No se trata de la única iniciativa asiática de este jaez, ya que India planea la construcción de un tren bala que viajaría bajo el mar, aunque todavía el proyecto está en ciernes.

Monitorización en tiempo real

Además, y eso es algo por lo que el gobierno chino saca pecho, se trata de un modelo de tren bala diseñado y fabricado íntegramente en china, y es el primero de su clase que puede ser monitorizado en tiempo real.

Otro de sus logros tecnológicos, es que el tren es «consciente» en todo momento, y en tiempo real, de los parámetros de viaje y puede modificar los mismos, a partir de la información que, desde sus sensores, se transmiten a la cabina de mando.

Con este nuevo tipo de tren bala, se da servicio, por el momento, al recorrido Pekín – Shanghái, que utilizan a diario 50.500 personas. China se consolida, así, como una de las principales potencias ferroviarias, con una red férrea que llega a los 22.000 kilómetros, y que conecta la mayoría de las grandes ciudades, de lo que un día fue un imperio.

Estos, y otros que podéis encontrar en Voltaico y en la red de blogs de Difosioon, son los futuros medios de transporte, que configurarán los modos de viaje, tanto del ya presente como del futuro próximo.

¿Apasionado del transporte público? ¿Viajarías en Hyperloop y / o en T – Flight? Participa en Difosioon a portando tus opiniones sobre este y otros temas.

Fuente: El Diario / Diario AS

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