La influencia de Rusia en las últimas elecciones norteamericanas se confirma

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Desde hace algún tiempo, en la opinión pública internacional, se ha consolidado la idea, que desde el Kremlin, se está intentando desestabilizar a muchos países occidentales.

Y que mejor manera de desestabilizar, que influir en las elecciones democráticas que se celebran en esos países, intentando subvertir la democracia en occidente.

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Las acusaciones van, desde influir en las elecciones francesas y alemanas, hasta haber provocado la derrota de Hillary Clinton frente a Donald Trump, aunque hasta ahora no había pruebas concluyentes.

Afectadas las principales redes sociales

Lo que sí parece confirmado, es que la inteligencia rusa, plagó las redes sociales, de informaciones desfavorables, para los intereses electorales de la que fuese Primera Dama.

Aproximadamente 126 millones de norteamericanos, leyeron en Facebook, informaciones confeccionadas por el FSB ruso. En el caso de Twitter, fueron 131.000 mensajes, los publicados por los herederos del KGB.

YouTube tampoco se salva de la quema, ya que fueron más de un millar los vídeos que se «colgaron» a esa red social, buscando la desinformación del cuerpo electoral norteamericano.

Investigación del Congreso estadounidense

La polémica de las «fake news», ha provocado que el Congreso norteamericano, tome cartas en el asunto, y que se haya iniciado una investigación, en la que van a comparecer los máximos responsables de redes sociales.

De hecho, no hay ningún actor político norteamericano, que no haya sido víctima de dichas noticias falsas, esparcidas por la redes sociales: ¡hasta Donald Trump ha sido víctima de las «fake» news!

Y no va a ser la única comparecencia, de los CEO de las citadas redes sociales, ya que también tendrán que rendir cuentas, ante el Comité de Inteligencia de ambas Cámaras.

Las redes sociales lo sabían

Las «grandes» de social media, sabían perfectamente que eran empresa y ciudadanos rusos, los que estaban detrás de miles de publicaciones.

De hecho, diversos medios de comunicación norteamericanos, saben que Facebook admitirá que detrás de al menos 80.000 publicaciones, está la mano de la empresa rusa, Internet Research Agency.

Esa empresa, que también ha participado en otros sonados escándalos en internet, es «vox populi», que está vinculada con el gobierno ruso y sus órganos de inteligencia. Esas publicaciones, en la red social de Mark Zuckerberg, se realizaron con entre enero del 2015 y agosto del 2017, en lo que se supone un intento, de intromisión en varias elecciones, federales y estatales, que se desarrollaron en Estados Unidos.

Lo extraño, es que el Kremlin no haya dirigido, parte de sus publicaciones, a la red social VK, un invento de Pável Duróv, el llamado «Mark Zuckerberg» ruso, conocido por ser el padre de Telegram.

Efecto viral

Estos contenidos, aunque no se puede asegurar, de modo palmario, que influyese en la intención de voto de los estadounidenses, si tuvieron una gran acogida.

En un efecto viral «de manual», las noticias publicadas por empresas y ciudadanos rusos, llegaron de modo directo a 29 millones de estadounidenses.

Esos 29 millones de usuarios de Facebook, al compartir esos contenidos con sus «amigos» de Facebook, provocaron que el número de usuarios que leyeron esas noticias falsas, llegase a los 126 millones.

Facebook y Twitter informan

La polémica ya ha tenido efectos, sobre todo en Facebook, que ha comunicado que ha actuado cerrando 170 cuentas de su red Instagram, que habían sido abiertas desde Rusia, y que habían publicado 120.000 noticias.

Facebook también ha confirmado que, según sus registros, Internet Research Center, ligada al gobierno ruso, invirtió 100.000 dólares para publicar 3.000 anuncios en 470 páginas, que la red social ha informado que ha procedido a cerrar.

Los mensajes, estaban relacionados con raza, religión, derecho a portar armas, perspectiva de género y de orientación sexual, y que tendrían como objeto, poner en solfa las campañas electorales norteamericanas entre 2015 y 2017. Por su parte, Twitter, ha informado que ha encontrado 2.700 cuentas ligadas a Internet Research Center, que entre septiembre y noviembre de 2016, publicaron el enorme caudal de 131.000 tuits.

Y también muchos vídeos

Google, ya que YouTube finalmente es una empresa más del conglomerado de Sergei Brin, **ha informado que ha encontrado, sin poder certificar completamente su propiedad, 18 canales dedicados a la desinformación.

Esos canales, creados desde IP ubicadas en Rusia, tocaban, todos ellos, temas sobre la política norteamericana, que por lo general ofrecían información falsa.

Esos canales, dependerían de empresas rusas, ligadas al gobierno que preside Vladímir Putin, y que le sirven al país de las estepas heladas, para sus campañas de desinformación.

El número total de vídeos publicados en esos perfiles suma 1.100, con un tiempo total de emisión de 43 horas, y unos contenidos repletos de invectivas contra Estados Unidos. El «efecto contagio», no ha sido tan alto como en Facebook, ya que esos 1.100 vídeos, solo se han visionado en 309.000 ocasiones.

El Departamento de Justicia toma cartas en el asunto

Simultáneamente, a la investigación que están llevando a cabo ambas Cámaras y el Comité de Inteligencia, la fiscalía federal norteamericana también ha tomado cartas en el asunto.

De hecho, el propio fiscal General (equivalente al ministro de Justicia en España) ha planificado la investigación, centrando sus pesquisas en la posible relación, entre el equipo de Donald Trump y la inteligencia rusa.

No es de extrañar, la dimisión de personas del equipo de Donald Trump, por haber tenido relaciones con, inclusive, reconocidos espías de la inteligencia rusa, lo que ha salpicado a su núcleo de confianza.

El círculo más cercano a Trump cae como un dominó

La investigación, que comanda el Fiscal Especial Robert Mueller, no está dejando títere con cabeza. A la reciente detención de Paul Manafort – un cabildero que dirigió de la campaña electoral de Donald Trump – se suma la de Rick Gates, un socio suyo.

Ambos están acusados, entre otros delitos, de conspiración contra los Estados Unidos y de blanqueo, que llevan aparejados muchos años de cárcel.

Y parece que no serán los únicos, en caer en las redes del FBI, ya que cada vez son más los indicios, que apuntan a Jared Kushner, el yerno favorito del actual presidente de los Estados Unidos.

Los antecedentes se remontan al 2006

Las primeras «amistades peligrosas» de Manafort se remontan al 2006, cuando comenzó a trabajar, como lobista, para el presidente de Ucrania, Víctor Yanukovych, papel que siguió desempeñando hasta el 2015.

Producto de ese trabajo, logró como pago 75 millones de dólares, que fueron ingresados en paraísos fiscales, en un hábil proceso de ingeniería fiscal y societaria.

Parte esos fondos, convenientemente «blanqueados», sirvieron para comprar una casa en Estados Unidos, y pagar una amplia gama de servicios.

Trump lo niega todo

Utilizando una de sus herramientas favoritas para la comunicación, nos referimos a la red social Twitter, el cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos, se ha desligado completamente de Manafort.

Son muchos, los que se han mostrado críticos, con el uso que Donald Trump hace de la red de los 144 caracteres; hay muchos que inclusive que piensan, que podría llegar a ser expulsado de esa red social.

Otra de las críticas, se basan en la obsoleta tecnología que utiliza, ya que se afirma que Trump publica en Twitter, utilizando un «vintage» Samsung S3, por lo que su equipo de seguridad le ha recomendado que deje de usar Android.

Al mismo tiempo, quiso dejar claro que el lavado de dinero, por el que acusan al director de su campaña electoral, sucedió años antes de que él tuviera el primer contacto con Manafort, que también fuese asesor de campaña de Ronald Reagan.

El Partido Demócrata, detrás del «Russiagate»

Cada día que pasa, son más intensos los rumores, que ligan al Comité Nacional Demócrata, como el financiador de la investigación que está llevando a la dimisión, e inclusive a la imputación judicial, del entorno más cercano a Donald Trump.

El autor de la investigación, Christopher Steele, un antiguo agente de la inteligencia británica, y bien conectado con el FBI, sería el autor del dosier, que liga al gobierno ruso con las campañas en las redes sociales contra Hillary Clinton.

Steele llevó a cabo la investigación, contratado por el bufete Fusión GPS, que a su vez seguía las órdenes de Marc E. Elías, un abogado del Comité Nacional Demócrata, que participó en la campaña electoral de la que fuese Primera Dama. Sabíamos que la tecnología que podía utilizar, también, en campañas electorales, pero no en actividades tan cainitas como utilizar las redes sociales, para esparcir rumores falsos sobre los adversarios electorales.

¿Apasionado de las redes sociales? ¿Te dedicas a cazar «fake news»? Aprende sobre todo ello en los cientos de artículos que puedes encontrar en Voltaico y en el resto de los blogs de Difosioon.

Fuente: El Diario / El País / Wikipedia / hipertextual

Imagen: Karl-Ludwig Poggemann / Sarah Marshall / Wikipedia / Robert Scoble / Automatic Telegraph Reciver / pravda / Presidencia de la República Mexicana / USASOC News Service / Mike Mozart / Donkey Hotkey / Aranami / Bro. Jeffrey Pioquinto, SJ / Michael Vadon / Glyn Lowe / Paul Sableman

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