China: El Gran Salto Adelante, tecnológico esta vez

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Se conoce como Gran Salto Adelante, el periodo histórico en el que Mao Zedong, quiso transformar un país eminentemente agrario, como era China, en los años sesenta del pasado siglo, en una potencia industrial.

Ahora las autoridades chinas, se han embarcado en este ambicioso proyecto, de prioridad estratégica nacional, lo ha llegado a calificar el máximo líder chino, Xi Jinping.

Te puede interesar: China ha empleado un sistema de vigilancia inteligente Con dicho plan, el PCCh, lo que quiere es codearse «de tú a tú», con las principales potencias en el 2020, convirtiendo a China en una potencia tecnológica de primer orden.

A menos de dos años vista, los planes el Partido Comunista Chino, quieren convertir a China, en la referencia mundial, en todo lo que tenga que ver con tecnología e inteligencia artificial.

Ciertas multinacionales, caso de Apple, tienen tal certidumbre, sobre que China se convertirá en una potencia en IA, que el propio Tim Cook ha inaugurado la Conferencia Mundial de Internet en China.

iFlyTek, la joya de la corona

La omnipresencia tecnológica en China, es producto del trabajo de varias «start – up» tecnológicas, que son señeras no solo en el país, sino en el continente asiático, habiéndose convertido en referentes en su sector.

Una de estas prometedoras empresas, es iFlyTek, una empresa que desarrolla sistemas de reconocimiento de voz, que se pueden instalar en un amplio rango de sistemas domóticos.

Esos sistemas van desde altavoces que entienden ordenes de voz, hasta cortinas que se cierran o se abren a través de interacciones verbales. Inteligencia artificial adaptada a las necesidades de cualquier vivienda.

De hecho, los principales clientes de iFlyTek, son las compañías telefónicas del país más poblado del mundo, que de este modo pueden acceder a millones de muestras de voz, que se utilizan, sobre todo, en aplicaciones móviles.

Política de Estado

Avance tecnológico y desarrollo de sistemas de inteligencia artificial, han tomado en China el cariz de Política de Estado.

China cuenta con un sector tecnológico, que ya en estos momentos, se ha convertido en un muy serio competidor para Estados Unidos, el líder por excelencia, de ese tipo de industria.

De hecho, el desarrollo de esos sectores, se basa en un detallado Plan Nacional, que las tecnológicas chinas, siguen a rajatabla, y que recuerda al Gran Santo Adelante.

Dicha visión de Mao Zedong, no lo olvidemos, convirtió a China, en pocos años, en una potencia industrial, objetivo que ahora es de tipo tecnológico.

Lo imposible es posible

Ahora, las tecnológicas chinas, son capaces de crear productos, que hace solo diez años, hubiesen hecho que desde el sector se respondiese, ¡imposible!, ante peticiones de artilugios, como los que ahora se fabrican.

Barcos que pueden recorrer cientos de kilómetros sin un timonel humano, automatización de la dirección del tráfico en urbes superpobladas, o identificación de enfermedades antes de que el paciente tenga síntomas.

Son estos los logros del sector de la alta tecnología en China. A lo visto, la dirigencia del país, no se conforma con ocupar la primera posición, en diseño y comercialización de dispositivos móviles. El sector bancario, también se ha beneficiado de la tecnología que se fabrica en china, sobre todo, por medio de sistemas de inteligencia artificial, que son capaces de seleccionar a aquellos candidatos viables para un crédito.

Tecnología de doble uso

Sin embargo, esta tecnología de inteligencia artificial y reconocimiento de voz y rostro, es de doble uso, y esto, siendo China, un país con graves y reiteradas condenas por vulneración de derechos humanos y una dictadura, no es precisamente una buena noticia.

En este mismo blog, podéis encontrar el artículo El «Gran Hermano» en internet habla chino, en donde hacemos un sucinto de resumen, de la persecución que las autoridades chinas hacen, en internet, de la disidencia.

De hecho, desde diversos think tanks, se ha aventurado la posibilidad, de que el gobierno chino esté gestando una importante industria de la seguridad y ciberseguridad. Un sector, que no solo sirve a los intereses del gobierno chino, y que será implantado en su territorio, sino que incluso se podría exportar a otros países.

Las tecnologías que desarrollan empresas como YiTu o Face++, se pueden utilizar para validar billetes y acabar con las colas en el metro de Pekín, pero, y hay reside su «peligrosidad», también podrían reconocer disidentes en los espacios públicos.

Tecnología al servicio de la represión: dos casos concretos

La provincia china de Xinjiang, siempre ha sido levantisca, y el conflicto entre los iugures autóctonos, de religión musulmana, y los chinos de la etnia Han, la mayoritaria en china, son constantes.

Se tiene ya constancia que, con la excusa de evitar el surgimiento de grupos terroristas, el gobierno chino está creando grandes bases de datos biométricas; inclusive hay quien habla de bases de datos de ADN.

Human Right Watch, ha denunciado que los órganos de seguridad chinos, están utilizando los sistemas de reconocimiento desarrollados por iFlyTek Esas tecnologías, pueden utilizarse para encontrar patrones de voz, en conversaciones telefónicas; una vez descubiertos esos patrones de voz, la conversación es grabada y remitida a la policía.

Ya para el futuro próximo, nos informan en Voltaico, las autoridades chinas, tienen previsto, poner en funcionamiento comisarías regidas por la inteligencia artificial, en las cuales no haya policías humanos.

La economía digital china despega

En estos momentos, la industria tecnológica china produce el 30 % del PIB de este país asiático, lo que supone 3,4 billones de dólares, y se encuentra en pleno despegue.

Hay que tener en cuenta que China tiene el mayor número de internautas del mundo, 751 millones. Al mismo tiempo, tiene 1.390 millones de líneas telefónicas.

Otra de las ventajas de China son que, con semejante población, son billones los datos que se pueden recoger, que son vitales para los sistemas de inteligencia artificial. Merece la pena recordar que, el «combustible» de la inteligencia artificial, son los datos, cuantos más y más variados más predictivos resultan.

Para lograr este Gran Salto Adelante tecnológico, China es consciente que la inversión es fundamental: solo entre 2012 y 2017 invirtió 4.500 millones de dólares, en creación de «start – up» tecnológicas

Esos datos se han quedado pequeños, después de que se haya sabido, que solo el año pasado, la inversión en creación de empresas del ramo tecnológico, fue de 2.760 millones.

Producto de una de esas empresas, es un sistema de inteligencia artificial, que puede predecir, que personas van a cometer un delito, antes de que este suceda.

También excelencia académica

El desarrollo del sector tecnológico en China, corre parejo al desarrollo de la excelencia educativa, contando hoy en día, con algunas de las mejores facultades de ingeniería a nivel mundial.

En pocos años, China ha igualado a Estados Unidos en registro de patentes, y ya no es extraño encontrar publicaciones, muchas, de investigación dentro de campo académico de la ciencia aplicada, de investigadores chinos.

China también disfruta del prurito de tener, dentro de su territorio, el mayor superordenador que existe en todo el mundo, una carrera que se disputan las principales potencias mundiales. Con estos mimbres, el próximo futuro de Estados Unidos y China, como un duopolio en inteligencia artificial, es inevitable en pocos años. De hecho, ambas potencias ya «se baten el cobre» desde hace lustros.

Shenzhen, La Meca china en tecnología

Lo que hace solo tres décadas, era solo un poblachón de pescadores, se ha convertido en el Silicon Valley chino, donde han surgido multinacionales tan señeras como Huawei y Tencent.

Nuestros compañeros de ANDROID4ALL, acaban de publicar un artículo, en el cual explican como Huawei ha ganado la partida a Apple en China.

De hecho, si midiésemos el PIB de la ciudad, este sería superior al de Irlanda, un país, no lo olvidemos, que es la sede principal del negocio informático en Europa. Lo que lleva camino de convertirse en una megalópolis, posee una de las cadenas de suministro más eficiente del mundo, vital en un sector basado en el factor tiempo.

Pero a pesar de que, por las calles se pueden ver vehículos de alta gama, como los Audi Q5, Shenzhen también es una ciudad de contrastes.

El lujo asiático convive, en el extrarradio de la ciudad, con los alojamientos, casi infrahumanos, de los obreros de las fábricas, que suministran las piezas de alta tecnología que necesita el sector.

Un legado de Deng Xiaoping

El germen, de lo que ahora es una de las ciudades señeras en tecnología, tanto en China como en el mundo, es producto de la visión del que fuera, entre otros cargos, Secretario General del Partido Comunista Chino, Deng Xiaoping.

Se trató de un experimento, que ahora vemos coronado por el éxito, que permitió que en la ciudad y en las zonas aledañas, se instaurase la economía de mercado, fuera de la tradicional economía planificada.

China ha tomado la decisión de apostar por la alta tecnología, como una manera de convertirse, más de lo que ya es, en una potencia global, que pueda tratar «de tú a tú» a los Estados Unidos de América.

Fuente: Wikipedia / Tecnología en El País / El País Semanal / Wikipedia

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