España, detrás del primer exoesqueleto portable del mundo

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Pese a los continuos recortes y la reciente crisis, España es una potencia mundial en medicina. Y como tal, encabeza multitud de proyectos destinados a mejorar nuestras vidas. Proyectos en los que van, innegablemente unidos, medicina y tecnología.

Uno de ellos es el del primer exoesqueleto portable del mundo. Su creación tiene marca España al 100%. Y es que, además de ponerse a prueba en nuestro país, también ha sido creado y perfeccionado dentro de nuestras fronteras. Actualmente en fase de pruebas en el Sant Joan Despí, ha sido diseñado por Marsi Bionics y pertenece a la empresa Escribano Mechanical and Engineering, quien se ha encargado de la investigación y el desarrollo. Por si fuera poco, el proyecto fue llevado a cabo en el Centro de Automática y Robótica del CSIC.

En Voltaico ya os hemos explicado anteriormente qué es un exoesqueleto. Estos aparatos, destinados a ayudar a personas con problemas de movilidad, son la última esperanza de muchas personas que se ven abocadas a una vida de total y absoluta dependencia funcional.

El dispositivo que nos atañe en esta noticia ha sido bautizado como Atlas 2020. Está destinado a pacientes con atrofia muscular espinal tipo 2. Quienes sufren esta patología, acusan una grave degeneración muscular. Esta limita principalmente las funciones motoras, provocando una atrofia que va incrementándose con el paso del tiempo. Para ellos, este exoesqueleto portable permitirá una ayuda y cierto grado de autonomía.

¿Cómo funciona un exoesqueleto?

Más allá de las soluciones médicas del mismo, vamos a ahondar en cómo funciona el exoesqueleto portable. Dentro de los diversos tipos de disfuncionalidades existentes, cada uno requiere un tipo de ayuda diferente. Esto condiciona la creación del dispositivo, que ha de adaptarse a las necesidades de cada enfermedad.

El Atlas 2020, pese a ver la luz al completo ahora, lleva años desarrollándose. Ya en 2015 diversos prototipos fueron poniéndose a prueba. Fue tras la irrupción en el proyecto de la mencionada Marsi Bionics cuando cogió el impulso necesario. Así, y al albor del CAR del CSIC con Elena García a la cabeza, el dispositivo pasó de su fase embrionaria a apuntar a una comercialización definitiva. Todo dependiendo de los estudios del Sant Joan Despí, donde la prueba durará en torno a un año.

La función del Atlas 2020 no es sustituir órganos, sino ayudar a su movilización. Es una especie de armazón externo con un sistema de motores que confiere energía para el movimiento de miembros y articulaciones. Mediante sensores biométricos, lee las señales que envía el cerebro y las procesa enviándolas al exoesqueleto portable, que actúa haciendo las funciones limitadas al paciente.

Marsi Bionics es ya toda una experta en este tipo de soluciones. Siendo el Atlas 2020 su proyecto más importante, tiene a sus espaldas un amplio catálogo, disponible en el siguiente enlace.

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