Zara se apunta a la vanguardia londinense

0

El comercio está cada vez más ligado a la tecnología y sus avances. Y uno de los gigantes del sector, como es la archiconocida Zara, no podía quedarse atrás. La compañía gallega busca una revolución para su negocio con la nueva tienda ubicada en Londres, en la que ha decidido prescindir de los cajeros físicos. En su lugar, las propias dependientas contarán con datáfonos para agilizar los pagos de los clientes.

La idea está basada en la creciente tendencia de eliminar puestos de trabajo con tareas fácilmente automatizables. Y no solo eso, sino que va más allá de otras similares como la de Amazon, que hace poco estrenaba su primera tienda sin personal físico. Tienda que, por otra parte, generó un cierto caos y diversos problemas que no se esperan en el Zara londinense, gracias a que el personal físico no es sustituido, sino que simplemente cambia la manera de gestión de pagos.

200 metros cuadrados plagados de innovaciones

La eliminación de la tradicional caja no es más que una de las muchas novedades de este establecimiento. La tienda, que estará abierta hasta mayo en el centro comercial Westfield mientras se reforma la megatienda ubicada también en el mismo, será banco de otras pruebas. Enfocada a los pedidos online, será centro de llegada de los pedidos por Internet. Estos podrán recogerse el mismo día si se hacen antes de las 14 horas; el siguiente si se llevan a cabo más tarde.

Otra llamativa novedad será la de la nueva funcionalidad de los espejos. En ellos no solo podremos mirar cómo nos quedan las prendas que elijamos en la tienda, sino que dispondremos de un asistente que, a partir de lo escogido, nos podrá sugerir diversos complementos o incluso otros posibles looks.

Un avance hacia la megastore

Cuando la megatienda en reformas reabra, veremos en su espacio de 4.500 metros cuadrados todo lo comentado anteriormente… y más. El enfoque online en Zara es cada vez más marcado. Tanto, que será ya una sección por sí misma junto a hombre, mujer y niño.

En esta sección del nuevo Zara, el comprador ya no solo tendrá la posibilidad de pagar mediante el móvil con los datáfonos de las dependientas. Existirán puntos con lectores QR que permitirán bien hacer el pago de lo adquirido en tienda, bien recoger pedidos online. Pedidos que en muchos casos serán buscados y sacados de un almacén anexo por un robot, como ya probó la compañía en su día.

Visualmente, también encontraremos novedades como la ausencia de escaparates. En lugar del tradicional expositor, habrá pantallas de cristal donde, al acercarnos a la tienda, se irán proyectando diferentes imágenes.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.