¿Merece la pena cambiar del Samsung Galaxy S8 al Samsung Galaxy S9?

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Durante el pasado MWC 2018 los coreanos de Samsung deslumbraron con sus nuevos Samsung Galaxy S9 y S9+, unos terminales que si bien recuerdan a simple vista a sus predecesores en cuanto a esencia, integran una serie de diferencias que bien podría merecer la pena dar el paso y renovar dispositivos.

O quizás no. Y es que los Samsung Galaxy S9 cuentan con los mismos ingredientes que los Galaxy S8, pero han aprovechado el feedback de sus usuarios para mejorar en aquellos puntos donde flaqueaban.

A continuación analizamos los cambios que han tenido lugar desde un punto de vista cualitativo entre el Samsung Galaxy S8 y el S9 y sus respectivos hermanos mayores para ayudarte a decidir si dar el salto o a quedarte con tu fantástico modelo de 2017.

Antes de nada, vayamos a lo sencillo: lo que no ha cambiado. No encontrarás diferencias entre la calidad de la pantalla, la capacidad de la batería, la suite de seguridad Knox y las características de carga inalámbrica, resistencia al agua gracias al certificado IP68 y el veterano pero útil conexión Jack de 3,5 mm.

En cuanto a fluidez no os vamos a engañar: el Samsung Galaxy S8 iba genial con el chip Qualcomm Snapdragon 835 o el Exynos 8895, pero Samsung ha actualizado su procesador integrando lo último de Qualcomm la propia firma surcoreana, el Snapdragon 845 y el Exynos 9810, lo que repercutirá en un rendimiento y una eficiencia sensiblemente superior. Eso sí, desde un punto de vista de usuario quizás no notes la diferencia.

¿Qué ha cambiado del Galaxy S8 al Galaxy S9?

Un lector de huellas mucho más útil

Mismo lector de huellas pero distinta ubicación. Los móviles grandes tienen un gran problema con aquellos que tenemos las manos pequeñas, y es que manejarlos puede ser muy incómodo y qué decir de llegar al lector digital.

El Samsung Galaxy S8 se ganó bastantes críticas por integrarlo a un lado de la cámara, provocando que muchos pusieran su torpe dedo sobre la lente o que simplemente no llegaran bien. Ahora el lector está justo debajo.

En cuanto a lo demás, leves cambios en el diseño como son la reducción de unos milímetros en general, unos sensores sutilmente más integrados y en palabras de Samsung, “una pantalla todavía más infinita“. No, definitivamente nadie va a saltar del S8 al S9 por cuestiones de diseño. A no ser que te enamoren algunos de sus colores, como el Midnight Black, Coral Blue, Lilac Purple y Titanium Gray.

Un modelo Plus muy diferente

En general las principales diferencias entre el Galaxy S8 y el S9 radican en su interior… a no ser que hubieras comprado el Samsung Galaxy S8+. Y es que en 2018 Samsung ha apostado pro seguir la estrategia de Apple y diferenciar su modelo estándar del Plus más allá del evidente mayor tamaño.

Porque entre entre el Galaxy S9 y el S9+ además de pasar de un display de 5,8 a 6,2 pulgadas, también pasará de los 4 a los 6 GB de RAM y contará con doble lente. Desde luego, un factor diferenciador que puede ser decisivo si es que te gustan grandes.

Si compraste el S8+, las diferencias respecto al S9+ son aún mayores

Óptica a la altura de un tope de gama

Otra razón de peso para actualizar tu terminal es la óptica del S9. Sí, si lees las especificaciones verás que son casi iguales, pero hay un par de detalles que para un amante de lo audiovisual pueden ser claves.

El primero de ellos es la apertura variable del sensor, que permitirá ajustar la cantidad de luz que recibe en diferentes situaciones de luminosidad yendo desde f/1.5-2.4. Si el Galaxy S8 suspendía en la toma de fotos en días nublados o con poca luz, ahora el S9 sale airoso en estos momentos.

Otro detalle a valorar es la cámara súper lenta que puede capturar 960 fotogramas por segundo, que además integra detector de movimiento y otros efectos adicionales.

Finalmente, el modo retrato llega al S9+ con el efecto del fondo desenfocado (también conocido como bokeh).

Samsung Galaxy S9 y S9+ concepto

Sonido a la altura de un tope de gama

No es casual que hayamos repetido titular: en 2017 los flagships de varias marcas contaban con cámaras duales y altavoces estéreo, algo de lo que el Samsung Galaxy S8 adolecía.

No cambia nada para cambiarlo todo, es decir, que aunque su ubicación esté en el mismo lugar, el otro se sitúa en la parte superior y gracias a Dolby Atmos logra un sonido más envolvente. Por fin la adquisición de AKG se traduce en los teléfonos Samsung.

La excentricidad de Apple llega al software de Samsung

Uno de los puntos más feos de los coreanos son las actualizaciones, o mejor dicho, la ausencia y retraso de estas. Es impensable que a una marca con esta entidad le cueste tanto actualizar los tope de gama de 2017, algo que por fin está realizando.

No tendremos este problema con los Samsung Galaxy S9 y S9+, que llegan de serie con Android 8.0 y que además aseguran contarán con 3 años de actualizaciones. Parece que por fin se han dado cuenta de la importancia de cuidar al usuario que ya ha comprado un dispositivo de la marca.

Si el año pasado los Animoji del iPhone X nos dejaron con la boca abierta, este año han tenido su réplica con los AR Emoji de Samsung. Cualquier parecido con la manzana mordida es fruto de la casualidad, o eso dicen los surcoreanos.

En cuanto a Bixby, será más inteligente que nunca, adoptando el reconocimiento de imágenes de Google.

Samsung Galaxy S9 y S9+ concepto

Intelligent scan, la réplica del Face ID del iPhone X

Sí, el Samsung Galaxy S8 tenía un lector de iris testimonial. Decimos testimonial porque se demostró que era fácilmente engañable con una foto de carnet y que incluso la propia Samsung no confiaba en él para tareas serias como desbloquear el terminal o realizar pagos.

El Face ID del iPhone X ha dolido en Samsung, que han cogido el guante con su Intelligent Scan. No, sigue sin ser tan fiable, pero este método biométrico combina el lector de iris con el escaneo de 100 puntos del rostro, bastante lejos de los 30.000 del iPhone X.

¿Merece la pena cambiar el S8 por el S9?

Siendo sincera y para la mayoría de los usuarios, sospecho que no. El Samsung Galaxy S8 ofrece un rendimiento, diseño y especificaciones que en general dejarán satisfechos a cualquiera.

Eso sí, si eres un sibarita tecnológico, adoras la fotografía o te gustan los dispositivos grandes, probablemente encuentres en el Samsung Galaxy S9+ la horma de tu zapato.

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