Coches voladores, ¿qué hay ahora mismo y qué nos espera en el futuro?

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El coche volador es una línea de investigación que se ha abierto de par en par. Es más, algunos fabricantes de automóviles como Audi o Porsche ya están dispuestos a invertir en una tecnología que, en el medio plazo, podría convertirse en la manera más efectiva de llegar a nuestro punto de destino en la ciudad.

El ámbito urbano no para de crecer. La población rural sigue migrando a espacios más concéntricos, dando lugar a auténticas metrópolis de varios millones de personas. En este sentido, la movilidad y el tráfico hacen que se deba salir mucho antes de casa para llegar a nuestro puesto de trabajo, a la universidad, etc.

¿Podría la movilidad aérea tener un papel importante en el futuro? Ya existen varios proyectos en desarrollo del coche volador perfecto. Terrafugia, el modelo presentado por un familiar el creador del mítico DeLorean o la idea anunciada por Airbus son algunos de los ejemplos más destacados.

Terrafugia TF-X, el primer gran coche volador

Para analizar el porqué del proyecto de Terrafugia hay que retroceder unos años atrás. Según se puede leer en la propia página web de la compañía, este concepto nació para dar una posible solución a las limitaciones que penaliza la movilidad por tierra.

El TF-X parece ser el modelo que, finalmente, podría llegar al mercado en el medio plazo. Esta arriesgada apuesta cuenta, actualmente, con el respaldo del grupo Geely, propietario también de otras firmas como Volvo o Lotus.

Su principal fortaleza es su experiencia en el sector, lo cual ha permitido posicionar al TF-X como un candidato a tener muy en cuenta para la movilidad que podría tener sentido en la segunda mitad de la década de 2020.

Tal y como se puede observar en las imágenes, ofrece un buen rendimiento tanto sobre el asfalto como en el aire. Aun así, su principal hándicap seguirá siendo el enorme tamaño y la imposibilidad de volar por las restricciones legales.

Aeromobil, una solución propuesta en 2017

El pasado Salón de Ginebra fue testigo del lanzamiento del Aeromobil, un proyecto especialmente pensado para poder lidiar con el tráfico en carretera de la forma más sencilla, abriendo las alas para despegar y llegar en apenas unos minutos a la oficina.

Actualmente se encuentra en su cuarta fase de desarrollo. Conocido internamente como 4.0, estamos ante el rival que, por concepto, podría rivalizar con el anterior modelo presentado, el Terrafugia. En esta ocasión, no obstante, se ha apostado por una línea más estrecha y larga para facilitar su circulación por carretera.

El volumen de producción inicial está fijado en torno al medio millar de unidades producidas, siendo entregadas las primeras para finales de 2020. Se espera que, por limitaciones legales, comience a operar primero en algunos países de la Unión Europea, pudiéndose entregar los siguientes pedidos en otros países como Estados Unidos.

Se calcula que su precio estará fijado en torno a los 1,3-1,5 millones de euros cada unidad, lo cual indica que será una opción solamente disponible para las fortunas más destacadas del mundo.

Airbus se basará en su know-how para producir su coche volador

La compañía aeronáutica también está llevando a cabo planes para acercar la movilidad aérea al consumidor privado. En los próximos años espera diversificar riesgos a través de la producción de su propia opción para el transporte urbano.

Presentado también en el pasado Salón de Ginebra, esta es la opción más destacada por romper los esquemas de las anteriores opciones. Mostrado al público junto a Audi, se ha convertido en una de las opciones más interesantes para conocer cómo podría ser la conducción del futuro.

Su principal seña de identidad es la inclusión de una opción híbrida. De hecho, en apenas unos segundos se podría disfrutar de la conducción aérea al desvincularse de la plataforma fijada al suelo. Del mismo modo, el diseño nos recuerda a la mayoría de los drones presentes en el mercado.

Tal y como se puede leer en Hipertextual, su denominación es Pop.Up Next y, pese a tratarse de una opción solamente disponible tras la pantalla, podría derivar en una futura implementación por parte de Airbus y la filial del grupo Volkswagen. ¿Cuándo podría materializarse? El éxito dependerá, sobre todo, de los proyectos comentados anteriormente.

DeLorean DR-7, el porqué de la influencia de los genes en el ingenio

Paul DeLorean, sobrino del mítico John DeLorean, está desarrollando su propio coche volador. El proyecto todavía está en una de las etapas tempranas de la producción, pero en los próximos meses podrían producirse importantes avances que darían como resultado un nuevo competidor en el mercado.

El nombre elegido sería DeLorean DR-7 y, al contrario que el resto de los proyectos destacados en el artículo, esta opción podría circular a una mayor altura, lo que le permitiría alcanzar mayores velocidades y evitar un plausible tráfico aéreo.

Según se puede leer en Engadget , podría circular en torno a 190 kilómetros con cada ciclo de carga gracias a la tenencia de un conjunto de baterías de última generación. No obstante, su principal debilidad sería su tamaño, ya que podría superar los 5 metros de anchura con las alas desplegadas.

No obstante, al contrario que algunos ejemplos mostrados anteriormente, podría contar con despegue vertical, lo cual favorecería las maniobras de ascenso y aterrizaje en cualquier tramo de la carretera.

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