4 consejos para elegir el móvil que más te conviene

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Al margen de los amantes de la tecnología, la mayoría de los mortales suele andar un poco perdido cuando llega el momento de comprarse un móvil. Más allá de los consejos que te pueda dar tu cuñado o la orientación del personal del comercio, vamos a intentar ayudarte para que tengas claro qué debes tener en cuenta a la hora de elegir un móvil que se ajuste a tus necesidades.

¿Qué tipo de usuario soy? ¿qué presupuesto tengo? ¿Android o iOS?, son algunas de las preguntas que deberemos hacernos antes de afrontar esta compra. Recuerda: la mejor compra no es el terminal más caro, lo inteligente es comprar el que más te convenga. Estableciendo una analogía con los coches, ¿comprarías un Ferrari si solo quisieras el coche para ir de compras?

¿Para qué usas tu móvil?

La inmensa mayoría de los usuarios usan sus teléfonos para WhatsApp, llamadas, redes sociales, algún juego puntual y la toma de fotos y vídeos en ocasiones concretas. Para ellos, un gama media satisfará sus expectativas, logrando un equilibrio entre una inversión realizada y lo obtenido. Aunque hay muchas alternativas, el Xiaomi Mi A1 es el rey.

Sin embargo, otros usuarios emplean sus dispositivos durante horas y horas, ya sea por un continuo uso de redes sociales y mensajería, por jugar con ellos como si de una consola se tratase o como una herramienta de trabajo.

Cuando somos usuarios intensivos, deberemos apostar por móviles con buena batería y unas especificaciones técnicas que eviten lags. Asimismo, también es recomendable que cuenten con un software actualizado, fluido y seguro. Para ellos, la gama media alta ha de tenerse en cuenta, lo que no significa necesariamente irse a lo más caro: el Samsung Galaxy S8, el iPhone 7, Huawei Mate 10, OnePlus 5T son buenas alternativas.

Mención aparte merecen aquellos que buscan exprimir su teléfono al máximo, los auténticos geeks que quieren tener lo último o los adeptos a la movilgrafía. Para ellos lo lógico es ir a los buques insignia.

Elabora un presupuesto

Hoy en día puedes encontrar móviles que van desde los 30 euros hasta aquellos que sobrepasan holgadamente los mil. Así, si quieres gastarte menos de cien, solo tienes dos opciones: un feature phone, esto es, un teléfono de los de antaño para llamar, SMS y poco más. La otra opción será un gama baja Android chino, que aunque te ofrezca una pantalla táctil con unas cuantas pulgadas y una cámara, estas serán de escasa calidad y el terminal no irá demasiado fluido, pero sí lo suficiente para su uso.

A partir de 150 – 200 euros podemos encontrar algunos gama media muy interesantes y ya, ir ascendiendo hasta encontrar los tope de gama, con el iPhone X, Google Pixel 2 XL o Samsung Galaxy S9 como terminales más icónicos.

¿Qué sistema operativo prefieres?

Apple diseña sus dispositivos y también desarrolla el sistema operativo que se ejecuta en ellos, lo que se traduce en una gran optimización del rendimiento de sus iPhone. Además iOS es reconocido como un sistema operativo sólido, fluido, limpio y seguro que gusta mucho. Asimismo, las actualizaciones están garantizadas por muchos años y la durabilidad de sus equipos suele ser mayor. El único problema es el precio: su teléfono más barato es el iPhone SE, que cuesta más de 300 euros.

¿iOS o Android? Una rivalidad a la altura del Barça – Real Madrid

Otros sin embargo prefieren Android porque es mucho menos rígido, permite ser personalizado y además puedes encontrar teléfonos de todos los precios. Para gustos, los colores, pero esta elección puede marcar la diferencia en cuanto a presupuesto y especificaciones, ya que Apple solo trabaja creando productos de alta gama.

Algunas especificaciones clave

Las especificaciones técnicas de un teléfono móvil pueden sonarnos a chino si no tenemos muy claro de qué va la cosa. En general hay cuatro cosas que van a marcar la diferencia en un terminal: el procesador, la pantalla, el almacenamiento y la batería. Hay muchos más factores, pero este cuarteto es clave.

Todos queremos un teléfono que nos aguante por lo menos un día completo. De ello depende el uso que le demos, la optimización del hardware y software y la capacidad de la propia batería. En general, si compras un Android, busca siempre que supere los 3.000 mAh.

Aunque muchos Android cuentan con ranura microSD para incorporar una tarjeta que aumente su capacidad, no caigas en ello: a no ser que compres una de calidad, la transmisión de datos es lenta y terminarás desesperándote. Puede que los servicios de la nube estén de moda, pero no dudes en comprar un terminal de al menos 64 GB si eres aficionado a hacer fotos y vídeos.

La pantalla es todo un mundo. Hoy en día están de moda los paneles sin bordes, pero independientemente del diseño, fíjate en su tamaño y en su calidad. El OLED es la mejor tecnología que puedes encontrar, tanto por eficiencia como por nitidez. Un panel grande es más cómodo para leer, jugar o escribir, pero poco ergonómico y transportaba. Decide tú, pero ten en cuenta que vas a encontrar terminales desde 4,2 pulgadas hasta casi 7, los phablets.

El procesador es el motor del móvil, por lo que cuanta más potencia tenga, más fluido irá, aunque quizás no necesites una bestia. A día de hoy en Android hay un rey absoluto, el Qualcomm Snapdragon 845, que es el que integrarán buena parte de los flagship de 2018. Los de 2017 llevaban el Snapdragon 835. Por supuesto, ha de tratarse de un hardware equilibrado, por lo que conviene echar un ojo también a la RAM.

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