Cómo elegir la mejor tarifa convergente y no morir en el intento

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A menudo, elegir la tarifa de telefonía que mejor se adapta a nuestras necesidades puede ser un auténtico caos. Decenas de ofertas distintas, muchas operadoras en las que mirar, malas experiencias… Todo ello hace que contratar la mejor tarifa sea una decisión complicada.

Es más complicada todavía cuando lo que buscamos es una tarifa convergente, es decir, aquella que combina, en una sola oferta, una tarifa para el móvil junto a otra para casa. Y se complica aún más cuando necesitamos varias líneas móviles, ya sea para la familia, o para una empresa.

A continuación, vamos a darte varios consejos que pueden ayudarte a elegir la mejor tarifa convergente para ti.

Contrata lo que necesites, y SOLO lo que necesites

Es habitual que cuando van a contratar una oferta de telefonía, los clientes se dejen engatusar por las muchas ofertas o promociones que ofrecen las operadoras. De lo que no se dan cuenta la mayoría de los clientes es de que esas promociones, aunque a primera vista puedan parecer muy buenas, son en muchos casos excesivas para sus necesidades. Y lo explicamos.

Pongámonos en el lugar de un cliente que va a la tienda, y simplemente quiere una tarifa con Internet en casa con una velocidad normal porque es suficiente para él, 1 o 2 GB de datos en el móvil porque no gasta más, y unos 200 minutos de llamadas, porque no hace muchas llamadas al mes.

Ahora es el turno del comercial, que tratará de ajustarse a la demanda del cliente, pero que de paso, si le puede ofrecer algo más de lo que necesita, lo hará. Esto es clave en la negociación, y es que puede llevar al cliente a contratar cosas que realmente no necesita.

Así, el comercial puede ofrecerle una gran promoción con el típico descuento de 3 o 6 meses, por el que tiene Internet a máxima velocidad (cuando el cliente no le va a sacar partido), 20 GB en el móvil (cuando el cliente no usa ni una décima parte) y llamadas ilimitadas (cuando el cliente no las necesita). Y ya que estamos, la promoción incluye también 200 canales de televisión (cuando el cliente no es muy de ver la tele).

Aun a sabiendas de que el cliente sabe que no necesita todo eso, es muy probable que acabe cediendo, por esa oferta inicial de X meses de la que hablábamos, que normalmente es muy tentadora.

Pero, ¿qué pasará cuando pasen esos meses de descuento? Que el cliente empezará a recibir unas facturas mucho más altas que las iniciales, como es lógico, pero en algunos casos serán incluso más altas que el precio después de promoción que le había dicho el comercial, porque durante ese tiempo seguramente ya habrá habido una de las muchas subidas de precios que hacen las operadoras cada año.

Subida de tarifas

Así, de un mes para otro, el cliente habrá pasado de tener una gran oferta con la máxima velocidad en casa, un montón de datos para el móvil, llamadas ilimitadas, y una pila de canales de TV superinteresantes, a una oferta por la que paga más de lo que pagaba antes de haber ido a la tienda.

Aquí precisamente es donde entra en juego otro punto crítico a la hora de escoger una tarifa convergente, y del que hablaremos a continuación.

Revisa detenidamente tus últimas facturas

Antes de ponerse a analizar ofertas, ir a tiendas y hablar con comerciales, lo primero que debería hacer un cliente que quiere contratar una tarifa convergente –o cualquier tarifa– es revisar sus facturas. Gracias a ellas, podrá saber con bastante exactitud qué uso hace de la telefonía cada mes. Por ejemplo, podrá hacer una media de los datos que gasta en el móvil, o los minutos que se pasa haciendo llamadas.

Estos son datos muy valiosos a la hora de contratar una tarifa, y es que con ellos podremos ajustarnos al máximo a nuestras necesidades, y contratar solo lo que vamos a consumir, sin dejarnos llevar por las ofertas de las operadoras.

Así, lo recomendable es, como mínimo, revisar las facturas de los tres últimos meses, e ir apuntando lo que gastamos cada mes, hasta poder establecer una media de consumo con la que nos encontremos cómodos para seleccionar nuestra nueva tarifa.

A modo de resumen, esto es lo que debes ver en la factura:

  • Cuántas llamadas haces al mes y cuántos minutos consumes.
  • Cuántos megas o gigas gastas de Internet móvil.
  • El precio total de la factura.

Y a todo esto, habrá que sumarle extras como la velocidad que vamos a necesitar en casa (a la mayoría de usuarios les basta con las velocidades de fibra más bajas que se ofrecen ahora mismo, que suelen ser de 30 o 50 MB), la televisión, que en algunos casos será indispensable y en otros no será necesaria, o líneas adicionales para otros miembros de la familia. En este caso, también es conveniente revisar el consumo que tienen esos familiares.

Evita “atarte” a la operadora

Uno de los errores en los que suelen caer los clientes a la hora de elegir tarifa, es llevarse de paso un móvil para pagar en cómodas mensualidades durante 2 años, a veces incluso 30 meses. Es un error no por gastar ese dinero extra –al fin y al cabo cada uno puede gastar su dinero en lo que crea conveniente–, sino por lo que ello conlleva.

Comprar un móvil a plazos en la operadora conlleva firmar un contrato de permanencia con la misma, que en muchos casos puede terminar siendo un auténtico quebradero de cabeza, por muchas razones.

dólares y teléfonos móviles

Según datos de la OCU, los usuarios españoles somos los clientes más insatisfechos con nuestra tarifa móvil, lo que se traduce en cambios de compañía prematuros. Además, el mismo informe también constata que casi la mitad de los usuarios piensa en darse de baja antes de que se cumplan 12 meses desde la contratación del servicio.

Es decir, que no sería extraño que al poco de contratar tu tarifa, quisieras marcharte de la compañía, ya sea por la calidad del servicio, por el trato de atención al cliente, o simplemente porque otra compañía te ofrece una oferta mejor. Esto, con una permanencia firmada por 24 meses, es para pensárselo.

Para empezar, si deseas cambiar de compañía tendrás que pagar una penalización por finalizar el contrato antes de lo pactado. Y no solo eso, sino que también tendrás que pagar de golpe todas las cuotas pendientes del móvil que te llevaste, como es lógico. Al final, lo más común es que el cliente acabe aguantando, muy a su pesar, todos los meses de permanencia con la compañía, y una vez que por fin consigue liberarse, se marcha a otra.

Por todo esto, recomendamos encarecidamente evitar permanencias innecesarias con las operadoras. Permanencias que, por otra parte, no solo están ligadas a la compra de un móvil a plazos, y es que aún hoy en día existen operadoras que exigen permanencia solo por contratar una tarifa. Debes asegurarte de si tendrás o no permanencia antes de firmar el contrato.

No te fíes de las opiniones de los demás

Partiendo de la base de que, tras unos cuantos años “negociando” con operadoras, puedes tener alguna enterrada para siempre por los motivos que sean, es recomendable abrir el abanico de opciones lo máximo posible y no descartar a la ligera. Hoy en día, en España existen muchas compañías que ofrecen buenas tarifas y buen servicio, así que no está de más tenerlas en cuenta, como mínimo.

Así, te recomendamos que no te dejes llevar por las buenas críticas de unas y las malas críticas de otras, y que hagas una investigación por tu propia cuenta. Respecto a esto, también es aconsejable no hacer más caso del necesario a los comentarios de la gente por Internet.

Vidas perfectas en las redes sociales

Ten en cuenta que cuando una persona pone un comentario en una red social acerca de una operadora, muy raras veces será para alabar su buen servicio y no porque este no sea bueno, sino porque las cosas buenas no se suelen decir.

Sin embargo, sí que es muy común criticar a las compañías en redes sociales al mínimo problema, a lo que todo el mundo tiene derecho, evidentemente. Siempre vas a encontrar a gente quejándose de que le han cobrado de más, de que no le funciona Internet, de que el router se ha estropeado, y un largo etcétera de problemas reales, pero que al fin y al cabo afectan a un porcentaje bajo de usuarios.

Por eso, lo mejor es no dejarse guiar por las opiniones de los demás, y probar por ti mismo el servicio. Si sigues nuestro consejo anterior, podrás cambiarte rápidamente a otra operadora si la cosa ha ido mal.

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