Así ha mejorado la autonomía de los coches eléctricos en los últimos años

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Los coches eléctricos son la alternativa que cuenta con mayor de probabilidades para copar las comercializaciones en los próximos años. Las mecánicas son más eficientes en términos de ahorra, tanto por consumo como por desgaste. ¿Por qué siguen sin ser la opción más elegida entre los consumidores?

Su autonomía es su principal talón de Aquiles. Aun así, llama la atención por qué no disponen de cuotas de mercado más allá de las residuales. Su mayor precio es un hándicap, pero a largo plazo se amortiza. Esto provoca que el único ‘pero’ a su compra esté especialmente fundamentado al desarrollo de la red de carga y su ‘baja’ autonomía.

Si nos parásemos por un momento a ver el uso que le damos a nuestro coche particular, en muchos casos, nos sorprenderíamos. ¿Qué hacemos? ¿20 kilómetros? ¿Quizás 40 o 50 kilómetros? En este sentido, el coche eléctrico cumpliría a la perfección la misma función que el nuestro, a un coste muy inferior.

Ahora bien, ¿por qué está comenzándose a posicionar esta alternativa como una opción viable ahora y no hace unos años? En el pasado, lo cierto es que sí se pecaba de una autonomía realmente baja. Echemos un vistazo a ver cómo ha sido el crecimiento de los ciclos de autonomía.

Un 56% de crecimiento en solo 5 años, ¿qué más se puede pedir?

La primera década del siglo XXI fue lo más parecido a un desierto en materia de movilidad ecológica. Estos años fueron los que fueron testigos de la estandarización de las mecánicas híbridas, pero la oferta eléctrica brillaba por su ausencia. A finales de década, solamente el Mitsubishi i-MiEV y algún que otro clon tenía presencia en el mercado.

2010 fue, sin duda, el año en el que se produjo el verdadero movimiento por la tecnología eléctrica. ¿Quién iba a imaginar que Nissan se convertiría en la marca con la mayor cantidad de coches eléctricos vendidos en el mundo? El LEAF, pese a seguir siendo residual en su parrilla de modelos, está adquiriendo un mayor peso en su segunda generación.

Ante esta situación, el siguiente paso que marcó un antes y un después fue Tesla. Una nueva compañía que en 2008 lanzó el Roadster, se había atrevido, esta vez, con una berlina capaz de poner en aprietos a modelos pertenecientes a segmentos del lujo tradicional.

El Tesla Model S ha marcado un antes y un después en la movilidad eléctrica y su concepción como medio de transporte sostenible y eficiente. Ahora, tan solo 5 años después de su lanzamiento, Tesla ya se ha posicionado como una de las compañías más destacadas del actual panorama automovilístico.

Tanto es así que cuenta con una capitalización mayor que fabricantes de la talla de Ford o GM, 2 icónicos grupos empresariales propios del mercado de la movilidad terrestre. Ahora bien, ¿por qué deberíamos confiar en la mejora de la autonomía en los próximos años? Este sigue siendo el punto débil de las mecánicas alternativas.

Una autonomía que se terminará equiparando a lo establecido

Tal y como se puede leer en Green Car Congress, el coche eléctrico ha mejorado exponencialmente en términos de ciclo de kilometraje por recarga de baterías.

Mientras que en 2011 la autonomía media de cada vehículo era de unos 117 kilómetros (73 millas), en 2017 se marcó un nuevo récord, situándose la media en unos llamativos 183 kilómetros (114 millas). Los mayores niveles en inversión no harán más que cimentar un crecimiento de la densidad de las baterías, lo que provocará contar con un mayor rango con cada ciclo de carga.

Este gráfico es la mejor expresión para pronosticar la llegada en masa de la tecnología eléctrica. ¿Cuándo contaremos con mejores precios? Es posible que el incremento de la competitividad sea la clave, pero habrá que esperar todavía unos meses para ver qué nuevas propuestas llegan al mercado.

Por el momento, el número de opciones todavía sigue siendo insuficiente. Los fabricantes tradicionales todavía están encontrando dificultades para apostar por las mecánicas más modernas en materia eléctrica.

No obstante, los últimos modelos presentados como el Hyundai Kona EV, el Jaguar I-Pace o el Nissan LEAF de segunda generación, ya cuentan con ciclos de autonomía mucho mayores que la media calculada por el Departamento de Energía de Estados Unidos, datos de los que se han extraído las mediciones sobre las que se han basado este artículo.

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