Por qué no deberían preocuparnos los últimos accidentes mortales de los coches autónomos

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Los coches autónomos serán la tónica general de las comercializaciones en el medio plazo. Esta tecnología hará mucho más confortable el viaje de todos sus ocupantes, mejorando, incluso, la seguridad e integridad de todos ellos.

Esta innovación, no obstante, en las últimas semanas ha sido objeto de polémica. El motivo no es otro que los 2 accidentes en los que ha habido, incluso, víctimas mortales. Sin lugar a dudas, el mes de marzo de este año ha sido el más desastroso para la concepción e imagen de los coches autónomos.

El primer episodio involucró a un Volvo XC90 que Uber estaba probando con el objetivo de sus investigaciones en esta materia. Una mujer de 49 años fue atropellada por el SUV sueco, lo que provocó que provocó que esta falleciese poco después en el hospital. Las primeras pruebas apuntan a que la señora Herzberg circulaba, eso sí, incorrectamente por la calzada.

El segundo accidente involucrado con la tecnología autónoma tuvo como protagonista el sistema Autopilot de Tesla. El señor Walter, a mandos de su Model X, pereció tras impactar contra un muro cuando circulaba por la autovía. Este caso es el que aguarda más interrogantes, ya que no se ha podido confirmar la culpabilidad del sistema patentado por Tesla.

Ante esta situación, ¿podemos estar tranquilos si en un futuro decidimos apostar por un vehículo que disponga de este tipo de soluciones? Veámoslo.

Cuál es la situación de la que debemos partir

A modo de estimar una fiable comparativa con el escenario completamente autónoma, es necesario mostrar qué es lo que ha ocurrido en los últimos años en España. Según se puede leer en la DGT, en 2016, último periodo publicado al cierre de edición, fallecieron un total de 236 peatones, principal potencial peligro del coche autónomo.

Si lo comparamos con el año anterior, las estadísticas no acompañan la idoneidad del ser humano al volante. En 2015 fallecieron 120 peatones, lo cual podemos traducir en que se ha producido un aumento de la siniestralidad mortal, en este apartado, del 96%, algo que no nos legitima a pensar que el coche autónomo podría ser menos seguro.

Ahora bien, ¿por qué existe este miedo ante lo innovador? La prensa internacional se ha hecho eco de estos 2 siniestros, habiéndose cubierto desde una postura cercana al excepticismo. No obstante, es importante destacar que empresas como Waymo, Apple o las propias Uber o Tesla, ya han rodado millones de kilómetros sin ningún accidente de gravedad.

Qué opina el público, ¿imagina un futuro sin conductores?

La consultora Morning Consult, según se puede leer en Mashable, realizó una encuesta en 2 espacios temporales diferentes acerca del coche autónomo con el objetivo de descubrir el interés que había despertado el coche autónomo.

La primera de ellas, realizada recientemente, mostró que el 50% de los adultos encuestados sí que confiarían en el piloto automático de los coches, mientras que en enero, esa misma encuesta, arrojó solamente un 36% de los encuestados. Sí, curiosamente, se ha reducido la desconfianza pese a los 2 accidentes que han tenido lugar en marzo.

¿Cuál es el motivo que ha derivado en este incremento de la confianza? Sin lugar a dudas, la disposición de los datos de pruebas de pilotaje. Tal y como lleva viniendo Elon Musk analizando desde que puso en marcha su Autopilot, las opciones autónomas apenas han sufrido dificultades desde que se han estandarizado en el mercado.

Generar este clima de confianza es fundamental para poder continuar con el desarrollo de esta futura opción entre el equipamiento de cualquier marca generalista. De hecho, el magnate sudafricano afirmó recientemente que su sistema de conducción autónoma podría ser completamente eficiente a finales de 2019.

La tecnología autónoma pronto será más segura

El factor humano en ocasiones falla. Muchas variables pueden distorsionar la realidad cuando vamos al volante. Un mal cálculo de la distancia de frenado, encontrarse de frente con un conductor que se ha pasado con la bebida o el cansancio por llevar muchas horas conduciendo pueden incrementar de forma exponencial la posibilidad de sufrir un accidente.

Ahora bien, ¿y si una centralita con su correspondiente juego de sensores y cámaras hiciese su trabajo? Al ser una constante mecánica, ni jugaría el papel del cansancio, ni el de la borrachera y, ni siquiera, el del cálculo erróneo de la distancia de frenado.

Sí, el coche autónomo será más seguro que la opción presente en la actualidad. Lo que ocurre es que tenemos miedo a lo desconocido, pero lo cierto es que las opciones que se avecinan en la conducción cambiarán el futuro del transporte.

Sí, es posible que los sistemas de conducción autónoma acaben con algunos puestos de trabajo, pero las víctimas en accidentes de tráfico se reducirán radicalmente en el medio plazo. ¿Dónde está la balanza? Quizás, la solución, sea que el clásico conductor pase a ser un operador vigilante de que cámaras y sensores funcionan correctamente.

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