La batería, uno de los principales motivos por los que aún no existen los coches voladores

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En la actualidad, pese a existir varios proyectos relacionados con la movilidad alternativa en el medio urbano, lo cierto es que no será hasta bien entrada la década que viene cuando podamos disfrutar de los primeros coches voladores. Necesarios cambios en la normativa y mejoras en las baterías deben introducirse para que esta alternativa sea eficiente.

Compañías como Uber ya han pronosticado que una de las soluciones para reducir la congestión del tráfico será la estandarización de los coches voladores. No obstante, un problema relacionado con la tecnología de propulsión hace que todavía no sea una alternativa sostenible.

¿Dónde reside el obstáculo? Los conjuntos de baterías actuales no disponen de innovaciones orientadas a este medio de transporte, por lo que los fabricantes de este elemento esencial no buscan, por el momento, adaptar sus productos a esta futurista modalidad de transporte.

Uber es la empresa pionera en poner el debate encima de la mesa

Uber, la compañía de servicios de transporte con mayor volumen de capitalización, cree que 2023 será el año en el que podría comenzar a probarse esta alternativa al coche tradicional. De hecho, tal y como se puede leer en el portal QZ, se cree que para 2030 no tendrían por qué contar con pilotos tal y como lo asociamos en la actualidad.

Sí, estamos hablando de que esta solución podría ser completamente autónoma para dentro de algo más de 10 años. De igual modo, una de las premisas de Uber sería que el coche volador eficiente debería contar, como es lógico, con despegue y aterrizaje vertical con el objetivo de facilitar los movimientos.

No obstante, no todo será igual de fácil que en la teoría. Lo cierto es que, tal y como ha podido comprobar la compañía digital, no existe una batería actual que ofrezca lo que requeriría un proyecto de estas características. ¿Cómo lo hemos sabido? Celina Mikolajczak, directora de ingeniería de Uber para sistemas de almacenamiento de energía, lo ha dejado claro.

La batería que necesitamos para hacer esto de forma eficiente no existe

Las declaraciones han tenido lugar en el Seminario Internacional de Baterías de 2018, un certamen que reúne a los fabricantes e ingenieros más determinantes en relación con el almacenamiento de la energía eléctrica.

Las claves para garantizar el modelo propuesto por Uber

El futuro coche volador de compañías como Uber debería disponer, posiblemente, de un diseño que lo situaría algo lejano a lo que actualmente compararíamos con un automóvil. Por tanto, quizás habría quitarle en un futuro la catalogación de ‘coche volador’. ¿Naves voladoras en su lugar? El tiempo lo dirá.

Lo que sí sabemos es que debería contar con una tecnología de baterías que destacase por disponer de una densidad mucho más alta que las que se ofrecen en la actualidad. De este modo, se podría incrementar la autonomía sin penalizar peso o un tamaño excesivo para dales cabida.

De hecho, a modo de contribuir con un mayor kilometraje por cada ciclo de carga, debería tener un peso mucho más liviano que las múltiples ofertas que se tienen en la actualidad. Teniendo en cuenta las dimensiones de las ciudades, lo más sensato es que cada unidad pudiese poder circular hasta unos 100 kilómetros cada día.

Al mismo tiempo, tal y como ya se está buscando en la movilidad eléctrica alternativa, el tiempo de carga de las baterías debería ser de apenas unos minutos. Al fin y al cabo, cada minuto que cada vehículo pasase parado supondría un despilfarro de recursos para la compañía con presencia en múltiples mercados.

Un mercado que requerirá de competencia para crecer

Tal y como ocurre en multitud de sectores, unas pocas empresas no bastan para conseguir crear una demanda sostenible en el tiempo. Poco a poco están incluyéndose nuevas propuestas en una industria que no ha hecho más que empezar.

Hace unos días te trajimos algunos de los proyectos de coches voladores más destacados, pero aún así, es insuficiente para obtener retornos de la inversión que favorezcan un interés los empresas del transporte.

No obstante, la inclusión de compañías como Audi o, muy posiblemente, Porsche, en este mercado alternativo, podría avivar un segmento en el que solamente unos pocos competidores podrían hacerse con toda la cuota de mercado si las diferentes opciones contasen con precios algo más ajustados.

Las baterías, pieza diferencial de esta movilidad, parece que todavía seguirán siendo únicamente aptas para el mercado eléctrico bajo el formato del automóvil tradicional. ¿Cambiará la tendencia? En apenas unos años sabremos si la infraestructura, la legislación y la oferta lo permiten.

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