Casas que se construyen en 2 días por 8.000 euros gracias a la impresión 3D

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La tecnología está evolucionando a un ritmo frenético. De hecho, en la actualidad hay varias líneas de investigación que habrían parecido impensables hace unos años. La impresión 3D a gran escala es una de ellas.

Esta nueva forma de producir productos intermedios y finales cambiará la manera de fabricación en el sector secundario. No obstante, no solamente tiene implementación en este sentido, ya que hasta en la construcción está siendo muy útil. De hecho, tal y como se puede leer en la BBC, ya se ha podido concluir la obra de instalación de una casa de una planta en tan solo 2 días.

¿Lo mejor de todo? Los precios imbatibles. Este tipo de casas ofrecen todas las condiciones para garantizar una construcción de calidad. consiguiendo solucionar problemas como el aislamiento térmico o el acústico. Ahora bien, ¿cómo es posible desembolsar únicamente unos 8.000 euros por vivienda?

Casas a precios sin competencia, ¿son la solución?

¿Prescindirías del pago a contratistas y obreros a cambio de que tu casa fuese producida directamente por una máquina a un precio sin parangón? La impresión 3D es la tecnología por la que debes apostar.

Tal y como se puede observar en las imágenes anteriores, tan solo hay que ordenar cómo se prefiere el diseño exterior para llevar a cabo el proyecto. Introducir las instrucciones en el programa que maneja la impresora 3D son el pistoletazo de salida para contar con nuestra propia casa.

Ahora bien, ¿es el consumidor de a pie el público objetivo de este tipo de compañías? Según se puede leer en el portal citado anteriormente, esta solución está especialmente diseñada para ofrecer un hogar a aquellas personas que no cuentan con una vivienda digna en todo el mundo.

De hecho, las organizaciones que están detrás de este tipo de proyectos buscan financiación con el objetivo de dotar de este tipo de instalación a las sociedades más desfavorecidas con un único propósito, reducir las más de mil millones de personas que duermen cada día a la intemperie.

Por qué el coste de producción es mísero

La tecnología basa su diferenciación en la eliminación del factor trabajo. De hecho, la competitividad de esta solución está basada en la ausencia de costes laborales y, sobre todo, la presencia de economías de escala en la producción.

Como es lógico, la base de la fabricación de estas casas bajo la utilización de la impresión 3D es el cemento. Si se adquiere a granel, no sería extraño pensar que aquí reside una parte muy importante del ahorro.

Gracias a estas fuentes de reducción de costes, es posible disfrutar de una vivienda de una planta, de unos 35 metros cuadrados, en tan solo 48 horas por el módico precio de unos 8.000 euros.

No obstante, la desaparición del papel del albañil no estaría supeditada a la inclusión de esta innovación. De hecho, la impresora 3D solamente serviría para producir el núcleo duro de la cimentación, teniendo que realizarse nuevos remaches para la instalación del cableado eléctrico o la inclusión de la red de fontanería, entre otros aspectos.

Cuáles son los próximos proyectos que comenzarán

Esta solución está centrada, tal y como te hemos mostrado anteriormente, en la creación de viviendas de una única planta para dar cobertura a áreas de economías muy humildes. El Salvador será el país elegido por una de las empresas que más ha potenciado esta manera de producción, New Story.

La firma ya cuenta con un preacuerdo para producir hasta un total de 100 viviendas unifamiliares de unos 35 metros cuadrados en zonas donde la precariedad está a la orden del día. El proyecto comenzará en 2019, por lo que se espera la finalización del mismo en algún momento del mismo año.

Brett Hagler, uno de los mayores impulsores de esta propuesta, fundador de la compañía New Story, quiso recordar en el medio al que se ha hecho referencia, cómo esta apuesta podría resolver un problema de desigualdad social a nivel mundial.

Si funciona, literalmente podría cambiar la forma en que se produzca en el futuro. Sería irresponsable que no lo intentásemos.

Ahora bien, ¿cuál es la principal debilidad de esta apuesta? Por el momento, solamente la producción en 3D está disponible para construcciones que tengan un límite de unos 3,35 metros de altura, debido a las limitaciones que supone contar con una máquina 3D todavía en desarrollo.

No obstante, se espera que en los próximos meses se cuente con soluciones que permitan la inclusión de medidas más flexibles.

¿Conseguirá este modelo de producción situarse como la primera opción de construcción en el medio plazo? Habrá que estar atentos para ver cómo se desarrolla un nuevo modelo relacionado con la tecnología 3D.

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