La DGT se moderniza: así es la tecnología que utilizará para vigilar las carreteras

0

La Dirección General de Tráfico (DGT), el organismo público encargado de vigilar las carreteras españolas, acaba de incorporar nuevo material para facilitar el **control de las vías primarias y secundarias*, principal punto negro en cuanto a concentración de accidentes. De esta forma, se pretende mejorar la seguridad de los usuarios con el objetivo de reducir las víctimas al volante.

A todos los sistemas con los que contaba la DGT en el pasado, hay que sumar los adquiridos recientemente para facilitar un mejor desempeño por parte de los operativos. Radares de última generación, etilómetros, drones o detectores de drogas portátiles han sido las últimas novedades incorporadas al instrumental con el que cuenta el erario público.

¿Cómo son estos aparatos? ¿Por qué se espera una mejora de la productividad desempeñada por los operarios de la DGT y fuerzas del Estado? La Administración ha optado por la compra de estos aparatos con un fin muy claro, evitar que se avise a los usuarios que podrían sobrepasar la velocidad máxima o superar la tasa de alcoholemia permitida.

Las patrullas motorizadas tendrán un papel destacado

El nuevo plan de vigilancia tendrá como pilar fundamental el papel que desempeñen las motocicletas de la Guardia Civil. Montar todo el operativo es ineficaz a día de hoy. El principal problema es la estandarización de la ubicación de los controles de alcohol y drogas en las redes sociales o los avisos por avistamientos de coches camuflados.

Esto provoca que muchos de los conductores que podrían dar positivo utilicen otras vías para llegar a sus lugares de destino. ¿Cómo solucionarlo? Implantar este tipo de operativos en el menor tiempo posible, algo que solamente podría ser posible gracias a las motocicletas de la Guardia Civil.

Es por ello que se ha optado por la inclusión de diferentes sistemas que, por su reducido tamaño, podrían llevarse en los cofres que dispone cada unidad motorizada. Al ser portátiles, los chivatazos apenas tendrían efecto entre las comunidades creadas con este fin.

De hecho, esta estrategia podría tener un mayor recorrido en aquellas épocas del año más susceptibles de control, tales como la Semana Santa, el verano o la celebración de las festividades navideñas.

Una inversión que supera los 13 millones de euros

La apuesta por el aumento del parque de vehículos de la Guardia Civil y la inclusión de nuevas alternativas para facilitar el desempeño de sus funciones ha costado la suma de 13,7 millones de euros.

Dentro de esta partida presupuestaria, el gran montante de la inversión ha sido destinado directamente a la compra de un total de 291 unidades de la motocicleta BMW R 1200 RT. Esto no supone una renovación, ya que se unirán a las 1.861 unidades que ya disponía este organismo público anterior a la compra, tal y como se puede leer en Motorpasión.

Del mismo modo, el resto del presupuesto se ha centrado especialmente en la incorporación de unidades portátiles que pudiesen estar operativas para las patrullas de motociclistas. En este sentido, la DGT ha invertido en 1.000 etilómetros Safir, 694 lectores de drogas portátiles y 60 cinemómetros Velolaser, un radar de última tecnología que llama la atención por su reducido tamaño.

Así pues, el principal objetivo de esta incorporación se ha querido centrar en evitar que los usuarios promuevan el hecho de compartir la localización exacta de los controles en las carreteras.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.