Con este manos libres no hace falta hablar, sino pensar

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Shhh, silencio. No hace falta que digas nada. Bienvenido al futuro. ¿Cuántas veces has pensado en aquellas personas que hablan pero no dicen nada? Pues bien, el MIT te propone justo lo opuesto: no hablar pero comunicarse únicamente con tu pensamiento. No, no tiene que ver con las mundanas señales del mus, ni siquiera con la telepatía, aunque se le parece bastante.

Si estás pensando en algo tan invasivo como un chip en la cabeza puedes estar tranquilo: ni requiere implantación o impulsos eléctricos mediante electrodos. Simplemente son unos sensores capaces de leer nuestros músculos cuando hablamos, pero sin necesidad de que salgan sonidos de la boca, lo que se conoce como subvocalización. Las micromuecas son más que suficientes, como leemos en Science Alert.

Este artilugio te lee los labios sin necesidad siquiera de que los muevas.

Seguro que alguna vez has hecho la prueba de hablar en silencio, por ejemplo en la biblioteca. Pues viene a ser algo así, pero todavía más sutil. Cuando pensamos un mensaje en nuestro cerebro, este envía señales a la boca y la lengua para prepararse para emitir sonido, tensando y destensando los músculos necesarios. No nos damos cuenta, pero todos lo hacemos.

AlterEgo es el nombre de la máquina capaz de captar la subvocalización mediante sensores, interpretarla con una red neuronal y finalmente convertirlas en palabras, que serán pronunciadas por un sistema de voz similar a Alexa o Siri y que de hecho en un futuro se integrarán dentro de los asistentes virtuales de los smartphones.

Aunque esté planteado como un manos libres nada molesto para el entorno, como puede ser en el transporte público – a diferencia del resto de manos libres al uso -, el potencial para ayudar a las personas con discapacidad es enorme. Por el momento AlterEgo se emplea para sistemas de control por voz en situaciones donde el ruido del ambiente impide una comunicación oral como tal.

Algunas limitaciones del revolucionario AlterEgo

No hace falta que te lo diga porque lo habrás notado a simple vista pero AlterEgo no es nada discreto. Y es que casi es menos molesto ponerse el móvil en la patilla de las gafas de sol. Obviamente se trata de un prototipo y pronto se miniaturizará y mejorará su diseño para hacerlo cómodo, ergonómico y atractivo.

La andadura de AlterEgo no ha hecho más que comenzar, por ello aún cuenta con numerosas limitaciones como puede ser el necesario entrenamiento de la red neuronal, ya que cada persona gesticula de forma diferente porque todos tenemos matices a la hora de pronunciar. No obstante, ya tiene un ratio de éxito del 92%.

Otro handicap es que todavía no puede decirse que sea fluido, reconociendo unas 20 palabras sueltas dentro de una conversación, con lo cual su capacidad de uso está limitada. Está claro que es cuestión de tiempo y más potencia de procesamiento para que AlterEgo se acabe convirtiendo en un manos libres estándar, completamente diferente a todos los que conocemos y mucho más cómodo.

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