YouTube frente a la tele tradicional: ¿la acabará sustituyendo?

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YouTube nació como una plataforma para que cualquiera pudiese subir contenido. El primer vídeo fue publicado en el año 2005, pero el verdadero éxito de esta plataforma comenzó a gestarse tras la adquisición de Google e incorporación a lo que hoy se denomina Alphabet. A día de hoy estamos ante una herramienta que genera muchos ingresos a la matriz únicamente en publicidad.

El modelo de negocio de la herramienta de vídeos es muy sencillo. El autor de los contenidos solamente debe prestar su consentimiento para que YouTube pueda incluir publicidad en los vídeos que publique. Esta estrategia podría no ser exitosa, pero cuando hay muchos miembros con varios millones de suscriptores, todo cambia.

¿Dónde reside el verdadero éxito de la aplicación? ¿Por qué las agencias de publicidad están migrando a este modelo? Varios son los motivos que podrían explicar el cambio de tendencia que está produciéndose en el mercado. ¿Están en peligro las cadenas de televisión tradicionales?

Por qué una agencia publicitaria opta por YouTube

YouTube realiza un análisis de mercado mucho más pormenorizado que la televisión. De hecho, cada vez que accedemos a la plataforma con nuestra cuenta de correo electrónico activada, dejamos nuestra huella digital en relación a nuestra edad o dirección, entre otros datos.

Esto permite a los propios creadores de contenido disponer de información muy valiosa, lo cual les permite conocer cómo es su público, en qué rangos de edad se mueve o de dónde proceden las visualizaciones en su mayoría.

Con las agencias de comunicación y publicidad ocurre algo parecido. Saber enfocar mejor al público objetivo permite poder dirigir campañas promocionales de un producto o un servicio, incrementándose las opciones de que el consumidor pueda adquirir lo que se ofrece.

Esto no lo ofrece el medio tradicional. La televisión solamente se fija en medias históricas o medias ponderadas en relación con la audiencia, pero no se sabe exactamente cuánto público objetivo ha podido ver el anuncio. De hecho, es mucho menos flexible esta opción, ya que solamente puede ofrecerse en un único horario determinado, a diferencia de la plataforma.

Una tendencia que sirve para explicar qué ocurriría en el futuro

Nuestros estándares de consumo están cambiando, esto es una realidad. Tal y como se puede leer en Forbes, la población más joven está optando por el contenido presente en plataformas como YouTube al método tradicional de disfrute de contenidos. La televisión, para el consumidor más destacado del futuro, no le importa lo más mínimo.

Según el medio citado, el año pasado, para el público comprendido entre los 18 y los 24 años, se redujo el consumo de televisión en términos mensuales de 76 horas y 55 minutos a 64 horas y 21 minutos, una caída del 16% en tan solo un periodo anual.

De igual modo, se están prefiriendo otros canales para visualizar los contenidos. En la actualidad, el ordenador, la tablet o el propio smartphone están cobrando cada vez más un mayor protagonismo en relación con la clásica televisión. Esto, por supuesto, también influye en una caída de la popularidad de las cadenas audiovisuales.

¿Le queda alguna oportunidad al tradicional sistema para disfrutar de contenidos? Según un estudio ofrecido por Google, se especula que en 2025 menos de la mitad de la población menor de 25 años apostará por la contratación de servicios de televisión de pago, unas conclusiones aplastantes para la industria actual.

Innovar o morir, he aquí la cuestión

¿Cuál es el movimiento que vivirá la industria tradicional? En los últimos años se han visto varios intentos por reducir la dependencia del clásico canal de antena. Existen varios ejemplos de ello, como los promovidos por Movistar, el grupo Planeta en Antena 3 o Mediaset con Telecinco.

Movistar, por ejemplo, ha optado por la inclusión de contenido propio cinematográfico y centrado en las series, un modelo de negocio posicionado para servir de competencia a otras plataformas como Netflix.

Antena 3, por ejemplo, dispone de una plataforma digital denominada Flooxer, con el objetivo de atraer la atención del público que disfruta de los vídeos que publican los denominados youtubers. Por último, Telecinco ha optado por la financiación de películas de cartelera, siendo un movimiento que se ha repetido en los últimos años.

¿Está sentenciado de muerte el modelo tradicional? Todavía es pronto para saberlo, pero las compañías de la industria deben trazar una estrategia diferencial si lo que quieren es seguir manteniendo el formato actual por mucho tiempo.

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